25 de agosto 2010 - 00:00

Peor: ya son 20 los colegios tomados

Mientras los gremios docentes realizaban ayer un paro para pedir una recomposición salarial y más presupuesto educativo, 19 colegios porteños fueron tomados por los alumnos para reclamar mejoras edilicias.
Mientras los gremios docentes realizaban ayer un paro para pedir una recomposición salarial y más presupuesto educativo, 19 colegios porteños fueron tomados por los alumnos para reclamar mejoras edilicias.
La educación porteña vivió ayer una jornada caótica, debido al paro de los gremios docentes que piden un aumento de sueldo y de presupuesto educativo, mientras que ya son 20 los colegios secundarios tomados en reclamo de mejoras edilicias.

El titular de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE-CTERA), Eduardo López, informó ayer que el cese de actividades que realizaron los maestros en la Capital Federal «fue superior al 95%» y reiteró el reclamo docente de «un aumento del presupuesto educativo y recomposición salarial».

Para el Gobierno, en cambio, paró un 75% de los docentes, un 50% de los directivos y menos del 5% de los maestros privados.

Los docentes marcharon ayer a partir de las 14.30 frente a la sede del Gobierno porteño, donde reclaman el adelantamiento de la recomposición salarial, la estabilidad de los docentes interinos, la estabilidad de los contratados y la creación de escuelas y jardines, entre otras peticiones. A ellos se sumó una delegación de alumnos de los colegios tomados.

López adelantó: «El viernes próximo habrá una reunión entre los 17 sindicatos que convocamos al paro, para delinear la continuidad de la protesta si es que no hay una respuesta del Gobierno de la Ciudad».

A pesar de que el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, sostuvo que se le descontaría el día a los docentes, finalmente se acordó no hacerlo pero deberán trabajar un día más. «No estoy siguiendo el paro docente, porque estoy trabajando, creo que es mejor siempre trabajar; ellos tienen derecho a parar y lo lamentamos porque tenemos un acuerdo salarial vigente; las cosas que se reclaman ya fueron resueltas hace meses, con lo cual claramente están haciendo política. Ellos tienen derecho a parar», agregó. También negó la posibilidad de reabrir las paritarias. «No, no, la Ciudad no tiene ningún interés», afirmó el mandatario.

Por otra parte, desde el Gobierno porteño, el ministro de Educación, Esteban Bullrich, afirmó que los reclamos de los alumnos son infundados y que las protestas que llevan a cabo están «politizadas». El ministro, en declaraciones radiales, señaló que «al observar la proclama de los alumnos, claramente se advierte que hay una motivación política».

Por su parte, el conflicto que mantienen estudiantes secundarios con el Gobierno de la Ciudad en reclamo de mejoras edilicias se agudizó ayer con la toma de otras cinco escuelas, con lo que suman 19 los establecimientos ocupados por alumnos, mientras en el resto de los colegios hubo una actividad casi nula a raíz de la alta adhesión al paro docente.

El Gobierno porteño reiteró que no recibirá a los estudiantes que ocupen colegios, pero propuso una mediación a través del Consejo de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes de la Ciudad, y los consejos de convivencia de cada escuela. Las escuelas tomadas por los alumnos son: Manuel Belgrano, Julio Cortázar, Falcone, Liceo 3, Normal 5, Media 2, Liceo 4, Normal 1, Urquiza, Comercio 17, Mariano Acosta, Normal 6, Lengüitas, Normal 4, Fader, Técnica 17 Cornelio Saavedra, Confederación Suiza, Pedro Esnaola, Otto Krause y Rogelio Yrurtia. A pesar de la toma, «hoy (por ayer) tuvimos una clase abierta en la calle con un profesor de Historia», dijo Ailen Pedernera, del Centro de Estudiantes del colegio María Falcone, tras añadir: «Estamos haciendo talleres de literatura, de comunicación, entre otras actividades». Y aclaró: «Resolvimos la toma entre todos, después de marchas, cortes de calle, reuniones con las autoridades, y nunca obtuvimos ninguna respuesta. La toma fue la última medida».

El instructivo interno que hizo circular el Gobierno porteño en las escuelas, en el que se indica que los directores deben identificar a los alumnos que protestan y realizar una denuncia policial de la toma, causó enojo entre los alumnos. Pero el ministro de Educación de la Ciudad, Esteban Bullrich, negó ayer que se soliciten listas de estudiantes con fines persecutorios. «Queremos saber si son alumnos los que están en las tomas y si sus padres saben que están dentro del colegio».