El Grupo Pescarmona ofreció renunciar al control de su unidad brasileña Wind Power Energia como parte de la reestructuración propuesta de la deuda de u$s 1.100 millones. Según la agencia Bloomberg, la compañía pidió a sus asesores buscar un comprador para parte o todas las acciones de WPE y que los acreedores acepten una quita de hasta un 85% para evitar la bancarrota en un tribunal brasileño, y así lo explicó ayer David Seltzer, vocero de Impsa. "El plan de recuperación que se ofreció a los acreedores pretende reactivar las operaciones que están paralizadas en Brasil desde noviembre", dijo Seltzer, quién agregó que "todas las opciones están abiertas a consideración, incluyendo desinversiones, encontrar un nuevo accionista y seguir con una participación minoritaria para proporcionar conocimientos de gestión".
La filial del holding argentino, Venti, quedó sin liquidez por retrasos de cobros en Brasil y Venezuela.
Los acreedores acordaron que por la quita también recibirán una opción de deuda en capital cuando entre un nuevo accionista, dijo Seltzer y dio detalles de un plan denominado recuperación judicial presentado ante una corte del estado de Pernambuco el viernes después de que juez Roberto Vasconcelos concedió un período de 180 días de protección contra los acreedores que buscan aprovechar los activos. La oferta debe ser aprobada por la mayoría de los acreedores.
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