American y United tuvieron incluso las ganancias trimestrales más altas de su historia, con 1.700 y 1.200 millones de dólares respectivamente, mientras que Delta obtuvo un beneficio de 1.500 millones de dólares y Southwest uno de 608 millones. Esto se explica porque la cotización del petróleo cayó más del 50% con respecto a un año atrás. Delta, por ejemplo, redujo su factura de combustible en un 40% gracias al precio del galón, que pasó en un año de 2,93 dólares a 1,70 dólar.
Eufóricos, los analistas han podido ver cómo la acción de American Airlines se valorizó un 33%, lo mismo que la de United (33%) y la de Delta (30%), tras haber sido largamente ignoradas por los inversores. No obstante, los altos niveles del dólar, la sobrecapacidad de las líneas internacionales y la guerra de precios de las compañías de bajo costo -que arañan partes del mercado de los vuelos domésticos- se traducen en una disminución de los ingresos por pasajero, por asiento disponible y por milla recorrida, uno de los indicadores de rentabilidad del sector.
| Agencia AFP |


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