20 de junio 2013 - 00:00

Picante contrapunto con Merkel por el espionaje

 Berlín - Barack Obama cedió ayer a la presión de la canciller alemana, Angela Merkel, y anunció que desclasificará parte del programa de espionaje masivo PRISM que emplean sus servicios de inteligencia, aunque volvió a defenderlo.

En una conferencia de prensa conjunta en Berlín, que también incluyó los temas de Afganistán, Siria y la economía global, Merkel contó que ambos líderes tuvieron charlas "largas e intensas" sobre cuestiones del espionaje.

El presidente de Estados Unidos trató de tranquilizar a su anfitriona y aseguró que "ésta no es una situación en la que se están investigando correos ordinarios de ciudadanos". "No es una situación en la que entramos a internet y empezamos a buscar lo que queremos. Es un sistema circunscripto y dirigido para que podamos proteger a nuestra población y a todos los que estén bajo la supervisión de los tribunales", agregó.

Por su parte, la canciller alemana insistió en que la supervisión gubernamental de las comunicaciones digitales debía permanecer dentro de límites adecuados. "Dejé claro que aunque no vemos la necesidad de recopilar información, el tópico de la proporcionalidad siempre es importante y que el orden democrático libre está basado en que la gente se sienta segura", subrayó.

La difusión en Alemania del alcance del programa de espionaje masivo PRISM desató una fuerte polémica. Por eso la canciller alemana asumió una postura crítica sobre el ciberespionaje estadounidense y se comprometió a seguir hablando sobre "la cuestión del equilibrio y la proporcionalidad", área donde se acordó un mayor intercambio de información entre el Ministerio del Interior alemán y las autoridades correspondientes en Washington.

Agencias EFE,

Reuters y DPA.