29 de diciembre 2008 - 00:00

Piden a los ingleses “mostrar el espíritu de la 2a Guerra Mundial”

Gordon Brown; Winston Churchill.
Gordon Brown; Winston Churchill.
Londres - El primer ministro británico, Gordon Brown, afirmó que los ciudadanos de Gran Bretaña deben «mostrar el mismo espíritu» de lucha de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) para superar la actual crisis económica, y destacó que su Gobierno buscará conformar una «coalición transatlántica y global» con el presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama. A muchos, sus palabras podrían hacer recordar a las de Winston Churchill, quien el 13 de mayo de 1940 pronunció su célebre discurso en el que ofrecía «sangre, esfuerzo, sudor y lágrimas» (aunque el «esfuerzo» fue omitido inicialmente en la traducción original).
«Estoy confiado que podemos conducir al país de forma segura hacia el futuro», afirma Brown en su mensaje de año nuevo, del que ayer se adelantaron algunas partes. El jefe del Gobierno insta al pueblo británico a «trabajar hoy por un mejor mañana» y afirma en su mensaje que el país debe afrontar el «desafío» de la crisis. «Los problemas de hoy pueden ser diferentes, más complejos, más globales. Aun así, el pueblo británico ya ha demostrado antes con creces la capacidad necesaria para afrontarlos», subraya el mandatario.
En su mensaje de fin de año, destaca la necesidad de trabajar con el presidente Obama para superar los grandes desafíos internacionales. «Deseo trabajar con el presidente electo Obama para crear una coalición transatlántica primero, y global después, en favor del cambio», afirma Brown, que considera al futuro inquilino de la Casa Blanca un «catalizador» para resolver los problemas del mundo. Entre los desafíos, el premier británico destaca el cambio climático, porque «es demasiado lo que está en juego con nuestro planeta en peligro».
Según Brown, el país «no está quebrado» y sigue siendo «la mejor nación del mundo». «Creo que los británicos les demostrarán a aquellos que los tiren abajo en 2009 de qué están hechos exactamente, mientras construimos hoy el mañana», agrega.
Sin embargo, el jefe del Gobierno fue criticado por cinco obispos anglicanos, quienes acusaron duramente al Gobierno laborista por su moralidad de consumo excesivo y el endeudamiento.
Los obispos de Durham, Winchester, Hulme, Manchester y Carlisle hicieron los comentarios en una entrevista publicada ayer en el dominical inglés Sunday Telegraph. Los prelados anglicanos advirtieron que Gran Bretaña, bajo el laborismo, sufrió problemas como la falta de valores de familia, una dependencia insalubre a las deudas y un aumento en la brecha entre ricos y pobres.
Tras las críticas, el Gobierno defendió sus políticas para erradicar la pobreza y aclaró que la justicia social está en el centro de sus programas.
El reverendo Tom Wright, obispo de Durham, declaró al Sunday Telegraph que los ministros del Gobierno no han hecho suficiente para ayudar a los más pobres. «El laborismo hizo muchas promesas, pero muchas de ellas se evaporaron en el aire», destacó. «No hemos visto elevarse las aspiraciones del país en los últimos 13 años, y en cambio ha crecido un sentimiento de falta de esperanza. Mientras los ricos se hicieron más ricos, los pobres se volvieron más pobres», agregó. Según Wright, cuando un banco de importancia o una compañía automotriz se presenta en quiebra «es ayudado, pero nadie parece ayudar a las personas comunes que están perdiendo sus empleos y ven sus ahorros reducirse».
Por su parte, el reverendo Nigel McCulloch, obispo de Manchester, acusó al laborismo de estar «obsesionado por el dinero» y de ser «moralmente corrupto».

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