10 de mayo 2011 - 00:00

Pilatos II: coptos de Egipto ven a Ejército cómplice de matanza

El Cairo - El ataque a una iglesia copta del barrio de Imbaba en El Cairo reavivó las tensiones entre musulmanes y cristianos coptos, que se declararon «hartos» de que el Estado no castigue a quienes atacan sus templos.

«Los cristianos hemos perdonado durante 1.400 años y ahora estamos hartos», aseguró ayer el psicólogo copto Amgad Jairy, que sostuvo que, desde que en el año 639 los árabes invadieron Egipto y el cristianismo dejó de ser la religión mayoritaria en el país, los cristianos «aguantaron y perdonaron todo tipo de ataques».

Jairy habló así durante una concentración de protesta por el ataque hace dos días de un grupo de musulmanes a la iglesia de Santa Mina, en el barrio cairota de Imbaba, después de que se extendiera el rumor de que una cristiana convertida al islam permanecía encerrada en el templo.

Varios centenares de manifestantes reclamaron ayer al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, que gobierna Egipto desde la renuncia del presidente Hosni Mubarak, que garantice la protección de los cristianos y castigue a los responsables del ataque, que se saldó con doce muertos y centenares de heridos.

Rodeado de decenas de manifestantes que apoyaban sus declaraciones con gestos enérgicos, Jairy denunció que «el Ejército no está haciendo nada, no está metiendo a gente en la cárcel» y lamentó que la quema de templos «siempre queda impune».

El analista del Centro Al Ahram para Estudios Políticos y Estratégicos, Emed Gad, se mostró de acuerdo con estas afirmaciones y apostilló que «el principal problema en este conflicto es que ni el Ejército ni la Policía egipcias hicieron nada para impedir el ataque» a la iglesia de Mar Mina.

Para Gad, la clave del asunto es «la reacción

del Consejo Superior de las Fuerzas Armadas, que debería aplicar la ley y arrestar a los salafistas», la corriente islámica ultraconservadora a quien los cristianos atribuyen los ataques.

Gad aseguró que los sucesos de hace dos días en el barrio de Imbaba representan «un nuevo fenómeno» porque «es la primera vez que los cristianos en Egipto están listos para defenderse».

Desde la asociación de apoyo a los coptos Organización Egipcia por los Derechos Humanos, su dirigente, Naguib Gibrail, reveló que la entidad estudia presentar una queja ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra.

Este activista aseguró que la convivencia entre miembros de ambas comunidades «es peor ahora que antes de la revolución».

Agencia EFE

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