3 de agosto 2011 - 00:00

Piñera, peor: baja más y no conforma a estudiantes

Santiago - Una nueva propuesta del Gobierno de Sebastián Piñera para fortalecer la educación pública en Chile y calmar la revuelta estudiantil que mantiene al país bajo zozobra generó desilusión entre los manifestantes, que la consideran insuficiente.

La mala recepción estudiantil a la propuesta coincidió con la aparición de un sondeo que le otorgó a Piñera el nivel más bajo de popularidad desde que asumió, en marzo de 2010. El estudio de la empresa Adimark ubicó la desaprobación en el 62% y el apoyo de apenas un 30%, las peores cifras para un presidente desde el retorno a la democracia, en 1990.

Bandera estudiantil

El proyecto, el segundo que se entrega desde que estalló el conflicto, toma una de las principales banderas de lucha de los estudiantes: consagrar en la Constitución el derecho a una educación de calidad, cuya responsabilidad está hoy en manos de las familias.

No obstante, acepta parcialmente el reclamo de acabar con el lucro en la educación -prohibido en la legislación chilena pero sorteado a través de resquicios legales- y traspasar la administración de los colegios desde los municipios al Estado central (ver aparte).

«La respuesta del Gobierno nos deja bastante desilusionados. Creíamos que este nuevo ministro (Felipe Bulnes, nombrado hace un par de semanas) nos iba a entregar respuestas más concretas», señaló ayer el líder estudiantil Camilo Ballesteros.

Respuesta

«No es más que un copy paste (copiar y pegar) de todos los documentos anteriores que se nos habían entregado», añadió el dirigente, quien reafirmó que el viernes estudiantes y profesores entregarán una respuesta oficial. Por lo pronto, los jóvenes convocaron una nueva marcha masiva para mañana.

Para el Gobierno la propuesta contiene las bases para construir un gran acuerdo en Educación, que acabe con la protesta estudiantil que se extiende por más de dos meses en Chile, con un centenar de establecimientos ocupados por estudiantes y tres masivas marchas de cerca de 80.000 personas cada una.

El acuerdo «contiene materias importantes para establecer un gran pacto por la educación y lo que corresponde ahora es pasar de las movilizaciones al trabajo», afirmó Bulnes, quien asumió en julio en reemplazó del líder conservador Joaquín Lavín.

El tema del lucro es crucial para los estudiantes, que ven en la obtención de ganancias uno de los principales obstáculos para mejorar el acceso y la calidad de la educación chilena, con altos índices de segregación producto de una serie de reformas que fueron impuestas por la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Estas reformas -mantenidas por los gobiernos de centro izquierda que siguieron tras el fin de su régimen- dejaron en manos privadas la mayor parte de la educación chilena e incrementaron hasta casi un 80% el aporte de las familias al financiamiento de la universidad.

Para costear sus estudios superiores, los estudiantes chilenos deben hoy endeudarse en costosos créditos con la banca privada, que al final de sus carreras les significan una pesada carga.

La nueva propuesta del Gobierno de Piñera plantea además un aumento de las becas y la rebaja de los intereses de los créditos, junto a un fondo adicional de 4.000 millones de dólares (equivalentes al 40% del actual presupuesto de educación) para los próximos cuatro a seis años.

Punto de partida

Para expertos, la medida es un buen punto de partida pero deja puntos no resueltos como el pedido de los estudiantes de que el Estado nacional tome las astas de la educación y no los municipios.

«Se hace cargo de una buena parte de los temas que fueron puestos sobre la mesa por los distintos actores del sistema educacional», pero muchas de las propuestas son «muy vagas», señaló el ex ministro de Educación, José Joaquín Brunner.

La crisis educacional domina la escena en la antesala de las elecciones municipales de 2012 y presidenciales de 2013, y encuentra al Gobierno con minoría en el Senado y sin consenso sobre una eventual reforma tributaria.

Agencias AFP, ANSA, DPA

y Ámbito Financiero