Unión Celeste y Blanco, Unión Peronista, Frente Justicia Unión y Libertad, Guardia Peronista, Dignidad Peronista, Justicialismo Republicano, Justicialista Nacional, Peronismo Federal, Nacional Sindical, Unidad Federalista y hasta el macrista Propuesta Republicana. El pluralismo peronista en la Cámara de Diputados se reparte en un sinfín de bloques y monobloques que, por ahora, sólo comparten su oposición al kirchnerismo. Por eso el PJ disidente que encabeza Francisco de Narváez se puso como prioridad unificar esta diversidad de tribus en una sola bancada.
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El objetivo: aspirar no sólo a convertirse en el bloque mayoritario y apoderarse en la Cámara baja de la conducción del PJ, hoy en manos del oficialista Frente para la Victoria, sino también pelear por los principales cargos de poder como la presidencia de la Cámara de Diputados, en manos del jujeño Eduardo Fellner, las vicepresidencias y además la comandancia de las principales comisiones, hoy monopolizadas por el kirchnerismo.
Sin embargo, no será sencilla la logística para unificar a todos estos bloques, como Unión Peronista de Felipe Solá, el Frejuli de los hermanos Alberto y Adolfo Rodríguez Saá, Unión Celeste y Blanca de De Narváez y el PRO de Mauricio Macri. A partir del 10 de diciembre, cuando se produzca la renovación parlamentaria y los diputados que resulten electos el 28 de junio asuman sus bancas, se producirá una delicada convivencia de egos legislativos: la actual jefatura del bloque macrista, a cargo de Federico Pinedo, quien debió rechazar un pedido de Macri de mudarse a la Legislatura porteña, entrará en colisión con las ambiciones de Gabriela Michetti, De Narváez y Solá.
Este colectivo peronista macrista sueña con capitalizar la sangría del bloque kirchnerista, la fractura de los radicales puros, kirchneristas y cobistas, y la división entre ARI de Elisa Carrió y ex ARI de Eduardo Macaluse, para convertirse en la primera minoría de la Cámara de Diputados. Ese cálculo, sin embargo, fue descartado ayer por el kirchnerista Fellner.
«El Frente para la Victoria seguirá siendo el bloque mayoritario», aseguró el jujeño, quien aceptó, no obstante, que «habrá algunas modificaciones menores en cuanto a los números», pero «las realidades políticas no van a cambiar».
«El Parlamento tiene que funcionar, la Argentina necesita que el Congreso funcione y el Congreso debe darle su acompañamiento al Gobierno», manifestó el actual titular de la Cámara baja.
El diputado sostuvo que «el mundo no se acaba el 28 de junio», sino que cambian «algunos nombres» y puede haber modificaciones entre las autoridades del Parlamento, lo que hace que los legisladores «deberán trabajar» después de ese día «sobre esa nueva realidad». Además, ratificó que el 10 de diciembre próximo el ex presidente Néstor Kirchner «asumirá su banca de diputado nacional» y las funciones de legislador.
En cuanto a los proyectos políticos pendientes de ser tratados en la Cámara baja, Fellner mencionó cuatro temáticas: lo referido a mujeres víctimas de violencia doméstica, modificaciones del Código Penal, la imputabilidad de los menores de edad y la aceleración de causas judiciales.
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