9 de marzo 2016 - 00:25

PJ: exploran triunvirato como atajo para esquivar la interna

• IRÍAN GIOJA CON UN VICE TERRITORIAL Y OTRO K.
• ¿URTUBEY Y CAPITANICH?
• COMPETENCIA POR BUITRES.

José Luis Gioja, Juan Manuel Urtubey y Jorge Capitanich
José Luis Gioja, Juan Manuel Urtubey y Jorge Capitanich
 Para el gran público, es un asunto lateral. No desvela, incluso, a muchos peronistas. Así y todo, la interna para elegir jefe del PJ el 8 de mayo se convirtió, por inoportunidad, en la caja de resonancia de las riñas presentes y futuras del panperonismo.

En ese ring simbólico, se torean los ultra-K y los post- K, se lanzan maldiciones entre los que avalan o repelen el pacto con los buitres, y se muestran los colmillos los prematuros aspirantes a presidente del lejanísimo 2019.

El factor holdouts puso en evidencia las rispideces y fue el elemento que blandió el kirchnerismo residual para agitar la bravuconada de presentar una lista propia encabezada por Jorge Capitanich, "El Coqui" del Chaco, intendente de Resistencia y hasta acá el más osado y visible de los exponentes K.

La discusión por los holdouts metió la cola en la interna. El genérico respaldo de buena parte de los gobernadores y legisladores al plan de Mauricio Macri, que a su vez patrocinaron a José Luis Gioja como candidato de la unidad, potenció la tensión.

Jorge Ferraresi, alcalde de Avellaneda, fue uno de los que levantó la bandera Cristina conducción y planteó el escenario de la lanzarse a la disputa. Patricio Mussi, cacique de Berazategui, validó esa posición y pidió que Gioja se exprese abiertamente a favor o en contra del pacto con los buitres.

En paralelo, el ala más acuerdista, que expresa Juan Manuel Urtubey empezó a mirar con recelo a Gioja. Desde esa trinchera objetan que el sanjuanino pasó de agitar, en persona, la ruptura del bloque del FpV en el Congreso a pedir que no se haga nada y quedar él como prensa de unidad.

Urtubey se molestó, además, porque Gioja le pidió que ponga a otro dirigente en lugar de Mauricio Mazzón en la Junta Electoral del PJ porque el hijo de "El Chueco", tenía "bolilla negra" de Máximo Kirchner. "¿Y la horizontalidad que planteaste? Dijiste que ahora nadie nos iba a decir qué hacer y qué no". Mazzón junior recaló en la Junta y La Cámpora no puso a ningún dirigente.

A los chispazos entre los K y los territoriales, se agregó la creciente debilidad de Gioja. En ese contexto, en las últimas horas se empezó a agitar una fórmula para evitar que el PJ vaya a una interna nacional, costosa y sin demasiado sentido real, que además podría terminar en escándalo y con el partido intervenido.

El atajo, con un PJ transicional, sería que la conducción queda a cargo de una cúpula, en la que Gioja aparezca como el número uno pero flanqueado por dos dirigentes que expresen a los sectores que hoy cohabitan, con forceps, en el FpV-PJ. El triunvirato ideal que imaginan en el partido es Gioja escoltado por Urtubey y Capitanich, dos de las figuras más potentes de peronista post 10 de diciembre, con Cristina de Kirchner fuera del radar y sin intención, trasmitió, de embarrarse en la furia peronista.

Gioja apuesta a la unidad y busca un formato para contener a todos pero, en medio, la discusión legislativa del acuerdo con los buitres -que requiere derogar la ley cerrojo- contamina cualquier negociación. Urtubey, a su vez, había trasmitido en un momento su intención de disputar la jefatura, bajó la intensidad. Es más: no aceptaría ir como dos pero propondría a otro gobernador. Una tesis más arriesgada, plantea que José Manuel de la Sota podría integrar el triunvirato en caso de que se trate, en efecto, de un cuerpo colegiado.

Capitanich tampoco estaría dispuesto a quedar como vice pero en su lugar podría ir Ferraresi, alcalde que sintoniza con La Cámpora y, dentro de ese grupo, se mueve cerca del diputado Andrés "Cuervo" Larroque.

Dejá tu comentario