- ámbito
- Edición Impresa
PJ no frenará en el Senado denuncias contra Tupac Amaru
La semana pasada Morales presentó una cuestión de privilegio en el recinto por el escrache que sufrió en su provincia cuando, junto a Leandro Despouy de la Auditoría Nacional, intentaba dar una conferencia en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas.
Desde ayer Morales prepara documentación con los certificados de los aportes del Estado a Tupac Amaru en todo el país, las actividades de Sala en la provincia y los nombres de los militantes que estuvieron involucrados en las agresiones. No sólo quiere aportar pruebas sino también contestarle al Gobierno después que Florencio Randazzo lo acusara de exagerar la situación: «Si estoy exagerando que pida la información que llevo el miércoles al Senado», dijo Morales.
Para el kirchnerismo el tema no es menor: en la sesión del miércoles pasado del Senado aprobaron un pedido de informes al Poder Ejecutivo, inusualmente por unanimidad, es decir con el apoyo de todo el oficialismo, para que se explique: cómo se gastan los fondos que el Gobierno aporta a cada organización social, cómo se reparten los planes sociales, la cantidad de recursos que maneja Tupac Amaru y «las condiciones laborales e impositivas de la instituciones y si cuentan con licencias por portación de armas entregadas por el RENAR». Una votación de ese tipo, con apoyo kirchnerista, nunca se había visto en el Congreso. Pero tiene su explicación.
La denuncia por las armas, que el fin de semana le contestó Sala alegando que sólo tiene un pistolón que le regaló Germán Abdala, está relacionada con la posible tenencia de armas en redes de la asociación en otras provincias; por lo menos ése es el cargo más grave que denuncian los radicales.
Morales convive en su provincia con Tupac Amaru desde hace años y de ahí que haya conseguido incluir al peronismo local en su denuncia: «El propio senador Guillermo Jenefes ha sufrido un ataque en su casa».
Cualquier jujeño sabe que el ataque a Morales, si se confirma que provino de Tupac Amaru, es una anécdota frente a los problemas que tiene el sistema político con organizaciones como la que lidera Milagro Sala en todo el país.
De hecho el PJ se plegó inmediatamente a la protesta, al punto que Miguel Pichetto no pudo frenar la votación del pedido de informes por unanimidad en el recinto.
Imposible que el peronismo se mantuviera al margen cuando es el propio PJ, como oficialismo local, el que debe lidiar con el financiamiento que les llega a esas asociaciones desde la Casa Rosada para mantener a raya cualquier resistencia en el justicialismo. No es Morales, entonces, quien más se queja por los movimientos de Sala.


Dejá tu comentario