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Políticos desoyen a la Iglesia y arman su interna con los tedeums

Un presagio divino llevó a la presidente Cristina de Kirchner a mudar una vez más el tedeum por el Bicentenario a la Basílica de Luján. Julio Cobos, fumigado de todos los actos organizados por el Poder Ejecutivo, estará en la Basílica de San Francisco, en Mendoza, mientas que Mauricio Macri se arrodillará en la Catedral Metropolitana frente al cardenal Jorge Bergoglio. Habrá, sin embargo, políticos creyentes que se abstendrán de rezar en público y no participarán de ningún tedeum, como Elisa Carrió y Felipe Solá.
Si bien cada provincia organiza tradicionalmente su propio tedeum, la ceremonia principal fue trasladada a Luján. La Presidente reveló que interpretó como una señal divina el hecho de que su marido, Néstor Kirchner, casi se cayera del respaldo de un sillón mientras hablaba de la Basílica de Luján y por eso resolvió mudar la ceremonia religiosa a la provincia de Buenos Aires, donde los intendentes del conurbano le garantizaron una plaza llena y una homilía sin las parábolas críticas de Bergoglio.
Otro candidato 2011, como Eduardo Duhalde, asistirá a la Basílica de Lomas de Zamora junto a su esposa, la senadora Chiche. La dispersión de los rezos de la clase dirigente sepultó el pedido de la Conferencia Episcopal Argentina para que los tedeums del Bicentenario se vivan sin un clima de confrontación política y egos electorales. El papa Benedicto XVI no envió a ninguna representante especial con motivos de los festejos y estará representado por el nuncio Adriano Bernardini. La supresión del vicariato castrense y la arenga de Néstor Kirchner para que la Cámara de Diputados apruebe la legalización del matrimonio entre homosexuales volvieron a resentir la relación entre la Casa Rosada y el Vaticano.
Celebración
En Luján, el arzobispo Agustín Radrizzani dará comienzo a la celebración oficial una vez que Bergoglio haya finalizado la ceremonia que se inicia a las 11 en el templo porteño.
Ante la jefa de Estado, el nuncio apostólico Bernardini dará una bendición en nombre del papa Benedicto XVI. A la celebración encabezada por Bergoglio asistirán el jefe de Gobierno porteño, su socio del peronismo disidente Francisco de Narváez, la diputada PRO Gabriela Michetti y el jefe de la bancada radical en la Cámara de Diputados, Oscar Aguad.
El Arzobispado de Buenos Aires pidió en las últimas horas que el tedeum que se celebrará en la Catedral se desarrolle en un marco de «respeto y cordialidad», ante los posibles «choques» de militantes oficialistas y opositores. Voceros del Arzobispado de Buenos Aires aseguraron que el cruce entre adherentes de uno y otro bando «es probable», ya que la Iglesia no prohibirá la concurrencia de ningún sector.
Posibilidad
«Si llegan a ir, que es una posibilidad, y quieren participar, obviamente no hay impedimento ni inconveniente, siempre buscando el respeto y la cordialidad entre las partes», advirtieron fuentes religiosas.
A la Catedral Metropolitana asistirá también parte de la Mesa de Enlace, encabezada por el titular de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, y por el jefe de Coninagro, Carlos Garetto.
Pese al desplante de la Presidente, Bergoglio está invitado esta noche a la cena de gala en la Casa Rosada, de donde fue excluido Julio Cobos. Entre el vicepresidente y Macri existe una sorda carrera por posicionarse como el candidato de los obispos para 2011. Aunque Cobos no peregrinará hasta el altar de Bergoglio y rezará en Mendoza junto al gobernador Celso Jaque, el radical avanzó varios casilleros desde que confesó su rechazo al proyecto de matrimonio entre personas del mismo sexo y abogó por una ley de unión civil sin derecho a la adopción. Cobos relegó así a Macri, quien defendió las bodas entre homosexuales en la Capital Federal y desoyó los reclamos de Bergoglio para impulsar la nulidad de esos casamientos ante la Justicia.
Despolitizar
Durante la última semana, el Arzobispado pidió «despolitizar» el tedeum del Bicentenario para que sea sólo un «acto litúrgico», al tomar distancia de distintas iniciativas que invitaban a participar de un acto «contra el Gobierno kirchnerista». La iniciativa partió del propio cardenal Jorge Bergoglio, a partir de varias cadenas de correos electrónicos que circularon en las últimas semanas, en las que se convocaba a participar del tedeum de la Catedral Metropolitana «como una demostración de fuerza contra los Kirchner, como si fuera un acto opositor». «Será un acto litúrgico de adoración a Dios y de oración de acción de gracias y petición por la Patria», explicó el Arzobispado en un comunicado.
Carrió sorprendió al anunciar que no asistiría a ningún tedeum. La diputada de la Coalición Cívica quiso acatar así el pedido del Episcopado para no politizar la ceremonia religiosa y decidió abstenerse de rezar en público. Tampoco Solá tiene previsto participar de la interna de los tedeums y no se mostrará ni en Luján ni en la Catedral Metropolitana.


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