7 de julio 2017 - 00:00

Polonia: sorprendió Trump con el discurso más hostil a Rusia de su carrera política

Se congració con el Gobierno derecha de Varsovia al hablar de Dios, de tradición y de familia. Fue ovacionado. Busca aliados en Europa para compensar la tensión con Alemania y en Francia.

Profeta en tierras lejanas. Unas 50.000 personas vivaron ayer a Donald Trump en la plaza Krasinksi de Varsovia, símbolo de la resistencia a la ocupación nazi.
Profeta en tierras lejanas. Unas 50.000 personas vivaron ayer a Donald Trump en la plaza Krasinksi de Varsovia, símbolo de la resistencia a la ocupación nazi.
Varsovia - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, garantizó ayer en Polonia el compromiso de su Gobierno en la defensa de los aliados de la OTAN en Europa del Este y realizó el pronunciamiento más crítico sobre Rusia que se le haya escuchado, a la vez que advirtió que el terrorismo islamista supone un peligro para la "supervivencia" de la civilización occidental.

Así, enlazó puntos de acuerdo entre su administración y el Gobierno conservador de Polonia, al reivindicar valores como la soberanía nacional, la libertad individual, la fe en Dios, la tradición y la familia. En esa línea, le exigió a Occidente "voluntad" para sobrevivir frente al terrorismo y a otras amenazas, como Rusia y Corea del Norte.

"La cuestión fundamental de nuestro tiempo es si Occidente tiene la voluntad de sobrevivir", afirmó en un discurso 50.000 personas en la plaza Krasinksi, símbolo del alzamiento polaco contra la ocupación nazi, donde fue ovacionado.

Sus palabras buscaron la complicidad política y económica de Polonia dentro de su búsqueda de apoyos en la Unión Europea, un modo de compensar su evidente distanciamiento de Bruselas, Berlín y París. De hecho, los analistas resaltaron que haya hecho en este país su primera escala antes de la cumbre del Grupo de los 20 de Hamburgo, todo un indicio de su intención de anudar alianzas europeas al margen de los aliados tradicionales de Washington.

Dentro de lo que calificó como la lucha de Occidente por su supervivencia, el jefe de la Casa Blanca destacó el papel de la Organización del Tratado del Atlántico Norte y subrayó que su país demostró "no sólo con palabras, sino también con acciones" que está "comprometido" con la defensa de "todos" sus aliados, frente a las dudas que surgieron en la cumbre de la Alianza Atlántica de mayo.

No obstante, instó a sus socios a "demostrar" que creen en "su futuro" gastando más en defensa, hasta el 2% del PBI, hecho por el que ponderó a Polonia.

Trump, que asegura que Estados Unidos no debe seguir corriendo con el grueso de los costos de la defensa transatlántica, aseguró que, gracias a su insistencia, "miles y miles de millones" están fluyendo hacia la OTAN y los aliados están empezando a cumplir "justa y completamente" con sus "obligaciones financieras". "Una Europa fuerte es una bendición para el mundo", afirmó.

Tras su discurso, embistió como nunca contra Rusia, cuyo Gobierno se sospecha que interfirió en la campaña electoral a su favor a través de la acción de piratas informáticos. Así, dijo en una conferencia de prensa conjunta con su homólogo polaco, Andrzej Duda, que ese país es una de las amenazas para la OTAN y lo instó a cesar en sus "actividades desestabilizadoras" en "Ucrania y otros países", a dejar de apoyar a "regímenes hostiles" como los de Siria e Irán y apoyar a Occidente frente al "enemigo común": el terrorismo islamista.

En otro gesto hostil a Rusia, afirmó que Estados Unidos está dispuesto a expandir su cooperación con Europa del Este en materia energética para que la región no sea nunca más "rehén" de ese país en lo que respecta al suministro de gas.

"Estados Unidos está comprometido a asegurar fuentes de energía alternativas" para Europa del Este, aseguró, y ofreció gas "barato" sin condicionamientos políticos.

Además, por primera vez, apuntó que Rusia podría haber interferido en las elecciones presidenciales del año pasado, pero centró las culpas en su predecesor, Barack Obama, al que acusó de no haberlo evitado por motivos partidistas.

El Estado Islámico (EI) es otro de los "enemigos comunes", indicó Trump, que abogó porque Occidente se mantenga unido y trabaje por despojarlo de "su territorio, su financiamiento, sus redes y cualquier tipo de apoyo ideológico".

"Pese a que nosotros siempre daremos la bienvenida a nuevos ciudadanos que compartan nuestros valores y quieran a nuestra gente, nuestras fronteras siempre permanecerán cerradas al terrorismo y al extremismo de cualquier tipo", afirmó, endulzando una vez más los oídos de sus anfitriones, aislados dentro de la UE por sus posturas ultraconservadoras.

Además, el norteamericano afirmó que "nuestra propia lucha en defensa de Occidente no empieza en el campo de batalla", sino que "empieza en nuestras mentes, en nuestra voluntades y en nuestras almas".

Alertó asimismo frente al "peligro invisible" de la "burocracia", que "drena la vitalidad y la riqueza de las personas" en los países occidentales, y frente a éste reclamó la "libertad individual" y la "soberanía" nacional.

"Debemos trabajar juntos para contrarrestar las fuerzas, vengan de adentro o de afuera, del sur o del este, que amenazan con socavar los valores y borrar los lazos de la cultura, la fe y la tradición que nos hacen lo que somos", destacó.

Agencias AFP, DPA, EFE y ANSA,


y Ámbito Financiero

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