Tras la ligera corrida que se vivió en julio, previo a las PASO, el dólar parece (al menos por ahora) no ser ya una preocupación para los agentes de la economía. El mercado dejó atrás el temor a una amplia victoria de la expresidenta Cristina de Kirchner en la provincia de Buenos Aires, que llevó al tipo de cambio a dispararse desde $16,50 en junio a $18. En este contexto, el Banco Central tuvo que vender u$s1.500 millones para ponerle un techo a la suba del tipo de cambio.
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Sabrina Corujo, head de research de Portfolio Personal, destacó que "las PASO ayudaron a mantener la calma", luego de que disminuyeran las posibilidades de un potencial regreso de la expresidenta a la presidencia. Y señaló que "hoy en día, los fundamentos del mercado indican que habrá una apreciación cambiaria", al considerar que la divisa hasta las elecciones va a operar con un piso de $17,50 y un techo de $18, ya sin intervención de la autoridad monetaria. "Puede empezar a recalentarse para octubre, sobre la base de los resultados de las encuestas, pero por ahora las tasas en pesos por encima del 25% son una opción interesante", agregó.
Por su parte, Mauro Mazza, del equipo de research de Bull Market Brokers, pronosticó que el tipo de cambio va a apreciarse hacia una franja entre $16,80 y $17,30 en los próximos dos meses debido a que "se viene un aluvión de obligaciones negociables por hasta u$s3.000 M, mientras que Jujuy y la provincia de Buenos Aires saldrán a buscar unos u$s300 millones y u$s500 millones, respectivamente". Estimó que "el dólar no está atrasado en términos de competitividad, pero sí en el aspecto financiero, ya que se busca obtener una mayor rentabilidad en dólares sobre la base de lo que se pagó en pesos". Y pronosticó que la divisa se ubicará hacia fin de año en torno a los $17,50.
José Urtubey, dirigente de la UIA, consideró, en tanto, que los problemas de la industria no pasan sólo por el lado del tipo de cambio y resaltó la necesidad de conseguir un "mejor financiamiento productivo, una baja impositiva y una integración inteligente de Argentina en el mundo, pero mirando el mercado interno". Además, abogó por una mirada impositiva más federal, con "impuestos equilibrados en todo el país". Remarcó que "el norte no puede pagar los mismos impuestos que se pagan en el centro del país debido a que los costos logísticos son mayores".
A su vez, Aldo Abram, director Ejecutivo de la Fundación Libertad y Progreso proyectó que después de las elecciones, "es probable que el tipo de cambio supere los $18, pero no pasará los $18,50, más allá de que pueda haber una mayor incertidumbre". El economista sostuvo que "el tipo de cambio está barato, pero no atrasado.
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