13 de enero 2009 - 00:00

Por malas políticas, se agrava la lechería

La situación de la lechería se agrava en las cuencas lácteas del país. Las causas no varían: la sequía, la falta de medidas oficiales para combatir el desastre agropecuario con el consiguiente cierre de tambos, y la falta de agua que torna desesperante también la evolución de la agricultura, señalan los productores.
En la cuenca santafesina de Rafaela hay tambos que decidieron clausurar la actividad y también en las localidades de Ceres, San Cristóbal y Ambrosetti por falta de forraje y agua.
«Los tamberos tienen que llevar agua en cisternas de 75 mil litros cada viaje a $ 375 cada uno, que un bajo porcentaje lo pagan las intendencias locales», indicó Roberto Porta, asesor en Rafaela de varias pymes lácteas.
Porta aseguró que ya se «están picando maíces de 70 centímetros de altura para reserva en silo de forraje para el invierno, que están dando alrededor de 15.000 kilos de materia verde por hectárea contra 50 mil en épocas normales».
«Los girasoles, por la altura y el tamaño de la flor, parecen margaritas», aseguró el agricultor Jorge Buratini, de Puán, provincia de Buenos Aires.
El secretario de la producción de la Municipalidad de Puán, Celso Castillo, aseguró que hace «diez años que afronta sequía toda la zona». «En los últimos diez años sólo tuvimos 14 meses buenos, conseguimos que se declare emergencia agropecuaria, por lo que los campos no pagan el Impuesto Inmobiliario», dijo.
La situación abarca también a los distritos bonaerenses de Villarino, Arias y Saavedra, entre otros. «Los tambos han perdido más del 50% de la producción, en cría más del 60% debido a venta de vacas y vaquillonas por falta de forraje», admitió Castillo.
En la zona norte de Puán, además, la tucura -insecto similar a la langosta- consume el forraje para la lechería.
Castillo destacó que en un año normal tienen el 65% de preñez y que este año no llegarán «probablemente ni a la mitad». «Las reservas forrajeras para este invierno son inexistentes», confirmó.
En abril-mayo de 2008 había en Puán 334.672 cabezas, y según el censo de una asociación de agricultores y ganaderos local se perdieron en cuatro meses 50 mil animales, ya que en octubre-noviembre del mismo año contabilizaron 279.226 cabezas.
Kiguchi World SA, una firma de capitales japoneses en Germán, al sur del distrito, tenía 5.000 cabezas y ahora tiene 300.
Porta, desde Rafaela, acotó que en la actualidad aparte del maíz se hacen seis rollos de 600 kilos por hectárea con alfalfa, mientras que la mortandad de «madres» fue del 30%.
«El plan Más Terneros no existe, es una carpeta para entregar al Banco de Santa Fe donde te piden una serie de requisitos al cual no tiene acceso el pequeño y mediano productor», indicó.

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