El magnate, no obstante, insistió en fomentar el acercamiento con Vladímir Putin. Obama reveló haber subestimado los ciberataques.
DESPEDIDA. Barack Obama comenzó su última ronda en medios de comunicación en su rol de presidente y brindó una entrevista a la cadena ABC, a la que confesó que haber enviado 30.000 soldados a Afganistán fue una de sus decisiones más dolorosas.
Washington - Por primera vez y tras fuertes resistencias, el presidente electo de Estados Unidos Donald Trump, aceptó la conclusión de la comunidad de inteligencia respecto a que Rusia participó en los ataques cibernéticos destinados a interferir en las últimas elecciones, reveló ayer su jefe personal, que añadió que podrían tomar acciones en respuesta.
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Reince Priebus, expresidente del Comité Nacional Republicano, sostuvo en un programa de Fox News Sunday que Trump entiende que Moscú estuvo detrás del ataque a las organizaciones del Partido Demócrata. Estas palabras marcan un cambio importante, ya que Trump había rechazado repetidamente las afirmaciones de que los rusos intentaron ayudarlo, con el argumento de que esas acusaciones vienen de opositores políticos que tratan de desvirtuar su victoria.
En el texto de la CIA y el FBI, se explica que inicialmente Rusia inició una campaña cibernética para perjudicar la campaña de la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, pero más tarde se convirtió en apoyo a Trump una vez que la victoria del polémico empresario se tornó una posibilidad real.
Al respecto, Priebus adelantó que Trump planea ordenar a la comunidad de inteligencia hacer recomendaciones en cuanto a las próximas acciones que deberá tomar el Gobierno. En función de esos consejos, "se pueden tomar acciones", aseguró, sin dar más detalles.
En este contexto y pese a la polémica, Trump volvió a insistir el sábado en su voluntad de acercarse a Moscú, pero al mismo tiempo designó como nuevo director de Inteligencia a un exsenador que sufre sanciones de Rusia, un gesto que debería llevar tranquilidad a los que temen que el presidente electo sea indulgente con el Kremlin.
"Tener una buena relación con Rusia es una buena cosa, no una mala cosa. ¡Sólo los 'estúpidos' o los imbéciles pensarán que está mal!", indicó en una serie de mensajes escritos en Twitter el fin de semana. Una posición que va en sentido opuesto a la de numerosos legisladores republicanos, históricamente hostiles a Moscú. "Ya tenemos suficientes problemas en todo el mundo como para sumarle otro. Cuando sea presidente, Rusia nos respetará mucho más que ahora y nuestros dos países tal vez trabajen juntos para resolver algunos de los grandes problemas de este mundo", escribió.
A pocos días de dejar el poder, el presidente Barack Obama admitió que siempre tuvo los ojos puestos en su par ruso Vladímir Putin, a quien los servicios de inteligencia acusan de ordenar el espionaje, "pero creo que he subestimado el grado en que, en esta era de la información, es posible con desinformación y ciberataques tener un impacto en nuestras sociedades, nuestros sistemas abiertos".
Según la CIA, el FBI y la Agencia Nacional de Inteligencia, el Kremlin tratará de hacer lo mismo en Europa. Francia y Alemania celebran elecciones presidenciales en 2017.
El mandatario reveló que ordenó la preparación de ese informe en parte "para estar seguros de que entendemos que esto es algo que Putin ha estado haciendo por algún tiempo en Europa, especialmente en viejos países satélites donde hay muchas personas que hablan ruso, pero de forma creciente en las democracias occidentales". Obama mencionó elecciones que se avecinan en países europeos y "tenemos que prestar atención" ante la posibilidad de una injerencia.
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