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Por subsidios del Estado no se consigue mano de obra
Los empleadores de trabajadores temporarios, como los que llegan para la cosecha de frutas o de ajos, enfrentan mayores dificultades que las habituales.
Las críticas apuntan a los planes sociales en general y en particular, a la Asignación Universal por Hijo (AUH), que lanzó la presidente Cristina de Kirchner en noviembre y que comenzó a implementar la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) un mes después. De hecho, Catamarca, a través de la Subsecretaría de Trabajo, adelantó que presentará en la reunión con el resto de los funcionarios laborales del país, un planteo formal para que se revea la situación específica de los cosecheros que cuentan con el beneficio social, los cuales deben renunciar a éste para trabajar de forma temporal.
El subsidio de 180 pesos mensuales por hijo para los desempleados o trabajadores informales muestra, para muchas estructuras productivas regionales, otra cara que hoy por hoy despierta la preocupación de los gobiernos provinciales. Es que muchas de las personas que perciben un beneficio lo prefieren en lugar de un trabajo eventual, y el ejemplo que más se adapta a este escenario es el de los cosecheros o peones rurales contratados por temporada.
La inquietud llegó a los despachos de la ANSES: el director ejecutivo, Diego Bossio, anticipó a mediados de marzo que se analizaba la posibilidad de dictar un decreto para modificar la AUH a fin de incluir a los monotributistas de las categorías más bajas y a los trabajadores temporarios. En paralelo, desde el Ministerio de Trabajo admitieron ayer que, ante los incrementos de precios registrados en la canasta básica de alimentos en el primer trimestre, el Gobierno nacional estudia otorgar un aumento para quienes perciben el beneficio por hijo.
Una denuncia del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre) sirve de antecedente de la propuesta que hoy encararán los catamarqueños, que apunta a modificar la Asignación Universal para que no desestimule el empleo formal. En diciembre, desde la sede del organismo en Catamarca advirtieron que atenta contra el empleo genuino porque las personas no quieren registrarse por temor a perder los $ 180 que cobran por hijo.
También, el gobernador de Corrientes, Ricardo Colombi, se sumó al reclamo y aprovechó la reunión con la Presidente la semana pasada en Olivos para poner sobre la mesa su postura, en línea con la catamarqueña.
Productores y empresarios sanjuaninos, por caso, fueron los pioneros en la ardua tarea de encarar demandas en contra beneficios sociales. Los viñateros cuyanos afirmaron que la AUH «desalienta el trabajo rural» y que «no recuerdan otro año con tantas complicaciones para conseguir cosechadores, a pesar que fue una vendimia con poco volumen y peso». Del mismo modo, desde la Cámara de ajeros de San Juan, aseguró a fines de 2009 que, como consecuencia de la implementación del régimen de beneficios se reducirá en un 30% la mano de obra femenina por miedo a perder el plan.


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