En un intento de frenar la sangría de dirigentes, Francisco de Narváez dio ayer el primer paso para convertir su espacio electoral en un partido político que se llamará Unión Celeste y Blanco (UCyB) y lo presidirá quien fue candidato a gobernador en octubre pasado. Ayer se realizó en Chivilcoy el primer plenario de una serie de ocho encuentros por toda la provincia para ordenar ese proceso. Con De Narváez estuvieron Gustavo Ferrari, Mónica López, Alberto Roberti y, entre otros dirigentes, Natalia Gámbaro.
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