El exjefe de la Policía de la Ciudad, comisario general José Pedro Potocar, continuará detenido luego de que la Cámara del Crimen confirmara su procesamiento con prisión preventiva, en la causa en la que se lo investiga como jefe de una asociación ilícita que cobraba dinero para brindar supuesta "seguridad" a comerciantes de los barrios de Saavedra y Núñez. La resolución, que incluye un embargo de 450.000 pesos sobre los bienes de Potocar, fue firmada por los jueces de la Sala VII de la cámara, la misma que hace 15 días se había opuesto a excarcelarlo.
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Los camaristas Mariano Scotto y Mauro Divito ratificaron lo que había resuelto el juez de instrucción Ricardo Farías, quien tiene a su cargo la investigación. Además, la Sala VII confirmó el procesamiento con prisión preventiva de dos oficiales de la seccional 35ª: la comisario Susana Aveni y el subcomisario Marcelo Stefanetti.
Potocar quedó detenido el 25 de abril último, cuando se presentó ante Farías para realizar un descargo por escrito, ya que había sido mencionado en la causa en la que se investigaba a policías de la Comisaría 35ª por cobrar dinero a comerciantes del barrio para brindarles una supuesta seguridad.
Apenas se conoció que el comisario general podía estar involucrado en la causa, el ministro de Seguridad porteño, Martín Ocampo, ordenó que Potocar sea suspendido en el cargo de jefe de la Policía de la Ciudad. Finalmente, el 12 de mayo pasado Potocar renunció a la jefatura policial. Según el juez Farías, la maniobra de recaudación ilegal, que tiene varios imputados, incluía también al comisario Norberto Villarreal -exjefe de la seccional 35ª y prófugo de la Justicia- que ordenaba que se les exigiera dinero a los "trapitos" para dejarlos trabajar y a comerciantes y empresarios para darles "seguridad". Las principales pruebas contra Potocar son las declaraciones de tres subcomisarios imputados en la causa y un cuaderno secuestrado de la oficina de Villarreal, que ilustraba la manera en que se distribuía el dinero e incluía a la DGC. Para los investigadores, se trata de la Dirección General de Comisarías, cuya jefatura estaba a cargo del ahora exjefe policial cuando se cometieron los ilícitos.