- ámbito
- Edición Impresa
Presionan para que Gingrich apoye a Santorum, hipótesis riesgosa para Romney
Rick Santorum pasó ayer por Huntsville, Alabama. Hasta ahora, ganó en la mitad de los estados que Mitt Romney, pero puede tener buenas noticias la semana que viene.
Stuart Roy, uno de los jefes de la campaña del ultracatólico Santorum, hizo difundir un texto en el que se consideraba que «a tenor de sus resultados electorales el martes, y su actuación hasta la fecha, es hora de que Newt Gingrich abandone la carrera por la postulación republicana... se ha convertido en un obstáculo». «Cuando Gingrich abandone, ésta se convertirá en una verdadera carrera de uno contra uno, y los conservadores podrán optar entre un conservador de verdad como ellos, como Rick Santorum, o Mitt Romney», indicó la circular.
El supermartes, el exgobernador de Massachusetts Romney se alzó con el triunfo en seis estados, en tanto que Santorum obtuvo tres (mejor de lo previsto) y Gingrich, su bastión, Georgia. El cuarto postulante que sigue en pie, el abolicionista del Estado Ron Paul, también más próximo a Santorum que a Romney, no ganó hasta ahora ninguna competencia. De los 23 distritos que votaron en las primarias, 14 fueron para Romney, siete para el exsenador por Pensilvania Santorum y dos para el ultraderechista expresidente de la Cámara de Representantes Gingrich.
El equipo de Romney también apela a incentivar el retiro de sus oponentes en la interna, tratando de generar la idea de que la competencia está concluida. A la luz de la ventaja que lleva en los delegados hasta ahora repartidos, que es amplia, pero no decisiva, no lo está, y menos aún si se tiene en cuenta que se avecinan las primarias de Kansas, Alabama, Misisipi, Luisiana y Misuri, todos distritos del sur profundo, bastiones del voto conservador más radicalizado y, por ende, más absorbentes de las propuestas de Gingrich y Santorum.
Por su parte, los demócratas saborean la perspectiva de un enfrentamiento incluso mayor en filas republicanas, que favorecería el flujo de fondos hacia sus arcas, mientras Romney gasta los suyos en una campaña crecientemente costosa.
«Lo extraordinario del martes fue que habiendo gastado seis veces más que Santorum y cuatro más que Gingrich, a medianoche Romney todavía no sabía si había ganado en Ohio, donde finalmente ganó por poco», afirmó David Axelrod, director de estrategia política de Obama. «En consecuencia, sigue logrando victorias tácticas en una especie de marcha de la muerte», dijo en conferencia con periodistas.
El exgobernador de Massachusetts, moderado en el pasado que acentuó un discurso radical para competir con sus rivales republicanos y seducir a sectores extremos como el Tea Party, había logrado neutralizar los avances de sus rivales en estados cruciales como Florida y Ohio. Un alto responsable de la campaña de Romney insistió en que el liderazgo de su candidato y las decrecientes oportunidades para obtener un alto número de delegados que ofrece el calendario electoral dejan «claro que la nominación es una imposibilidad para Rick Santorum o Newt Gingrich». «Estos muchachos necesitarán algún tipo de acto divino para llegar a la nominación», ironizó en alusión a las apelaciones místicas de sus seguidores.
Ante ella, la respuesta del búnker de Santorum fue en duros términos. «Nos quiere fuera para poder dejar de hablar de conservadurismo», afirmó el portavoz de Santorum, Hogan Gidley. «Hay todo un partido que jugar aquí. Quedan 28 estados. Van a tener una oportunidad de expresar su opinión en esta carrera, también», agregó.
«Creo que el camino de Mitt Romney hacia la nominación seguirá siendo largo y difícil», analizó Dante Scala, profesor de Ciencias Políticas en la universidad de New Hampshire.
De todos modos, la victoria de Romney en Ohio, aunque estrecha, también refutó el argumento central de Santorum de que es el único que puede competir contra Obama por los votantes de clase media baja, en los cambiantes estados del Medio Oeste. Santorum, próximo al Opus Dei, se opone radicalmente al aborto y al matrimonio homosexual, proclamas que reivindicó en sus visitas el miércoles a Kansas y Misisipi. El primer estado vota este sábado y el martes lo hacen Alabama y Misisipi, con un importante número de delegados.
En la distribución de delegados, según Real Clear Politics, Romney se lleva hasta ahora 404; Santorum, 161; Gingrich, 105, y Paul, 61. Al cabo del proceso de primarias, la nominación requiere el apoyo de 1.144.
Agencias AFP y Reuters,
y Ámbito Financiero


Dejá tu comentario