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Presupuesto ya es ley y hoy seguirá la maratón en Senado
Postales impensadas hace tiempo en el recinto del Senado: Aníbal Fernández y Miguel Pichetto bromean con el radical Nito Artaza. El oficialismo, como es obvio, no habilitó ningún pedido de modificación de la oposición.
Tampoco había ambiente de batalla en la oposición: de hecho, parte de los bloques, como el radicalismo, el PRO, el peronismo federal y el socialismo, ya le había dicho al Gobierno, cuando tocó el turno de debatirlo en Diputados, que no podría palos en la rueda.
Escenario repetido
Ayer se repitió ese escenario en el Senado: salvo por los intentos formales de Gerardo Morales por introducir modificaciones en el debate en particular del Presupuesto 2012, no hubo estrategia alguna para complicar la sesión. De ahí que resultara extraño el largo debate que pareció sólo destinado a que los senadores se justificaran por un rato antes de partir de vacaciones.
Al Presupuesto 2012 le siguieron la votación de la Ley de Emergencia Pública, la prórroga del impuesto al cheque y sobre los cigarrillos, por uno y dos años más respectivamente, y la reforma a la Ley Penal Tributaria, una larga lista de acuerdos para el ascenso de diplomáticos y militares, y las leyes para modificar el Código Penal elevando penas para combatir el financiamiento al terrorismo y la que vigila el fraude de mercado y el uso de la información financiera. Todo en maratón y casi sin pausa, como estaba previsto.
En el debate del Presupuesto, de todas formas, hubo algunos cruces curiosos. Por ejemplo, entre Amado Boudou y Miguel Pichetto. El jefe del bloque kirchnerista parece que sigue empecinado en enseñarle al vicepresidente cómo se controla una sesión. Por ahora, la situación se mantiene en el terreno de la broma: Pichetto lo frenó a Boudou cuando intentó poner a consideración del Senado el plan de labor sin antes haber cerrado la lista de oradores, una sutileza del reglamento que sería imposible que el nuevo vice la supiera.
Mientras los senadores se reían con la confusión, Pichetto avanzó: «Presidente, primero se lee la lista de oradores y el que la hace soy yo». «Está bien senador, entonces acérquemela», cerró Boudou.
El debut de Luis Naidenoff como jefe del bloque radical en el debate del Presupuesto 2012 tambien dejó algunos apuntes. «Se están subestimando unos $ 37 mil millones», dijo para explicar la diferencia entre las proyecciones que el Gobierno incluyó en el proyecto y la realidad que cada año se verifica cuando el Gobierno redistribuye a su antojo esos excedentes. Pero enseguida agregó: «Por supuesto que nuestra proyección no coincide con la del Gobierno». La broma pareció estar dirigida a Aníbal Fernández, que se tomó como personal cada imputación que la oposición le hacía al Gobierno.
Defensa
Sobre los excedentes también avanzó el radical Morales, cuando pidió que se destinara una parte, por ley, al pago de sentencias judiciales a jubilados. Fue obvio que no le aceptaron la propuesta.
Aníbal F. defendió el proyecto como presidente de Presupuesto y Hacienda: «El Presupuesto nos permitirá trabajar en el mejoramiento de las transferencias a las jurisdicciones provinciales, en el mejoramiento de las transferencias al sistema de la seguridad social, en la mayor cobertura de beneficiarios, en la inversión pública y en las nuevas condiciones que implican atraer inversiones».
Luego se dedicó a intentar convencer a los presentes de la veracidad de proyecciones, como el crecimiento del 5,1% de la economía, la inflación al 9% o el dólar a un promedio de $ 4,40 para todo el año.
En cuanto a la distribución de fondos en todo el país, la salteña Sonia Escudero, del peronismo opositor, recordó: «El año próximo Salta será la segunda provincia que menos recursos por habitante recibirá. En 2012, cada salteño recibirá sólo $ 6.524, mientras que la media nacional ronda los $ 10 mil. Por otra parte, cada habitante de Capital Federal recibirá $ 55.824 y los ciudadanos de Santa Cruz, $ 17.783».


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