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Previsible: crece la morosidad en bancos por la crisis

La información oficial recién se conocerá en abril, pero las principales entidades públicas y privadas ya le están pasando información detallada al Banco Central. «No es dramático, pero es inevitable que si ya estamos con problemas de empleo, el pago de las cuotas de los préstamos comience a resentirse», aseguró un alto ejecutivo de un banco de capital extranjero.
Los préstamos personales fueron la estrella del mercado durante varios años, llegando a mostrar hasta principios de 2008 crecimientos interanuales del orden del 70%. Pero todo cambió a partir de la segunda parte del año pasado y, en particular, en el último trimestre. Ahora, el ritmo de aumento interanual es de apenas el 20% y, desde que arrancó el año, este tipo de líneas se encuentra estancado.
No es extraño que esta preocupación por el aumento de la morosidad haya generado acciones defensivas entre las entidades. Entre ellas, la comentada disminución en el ritmo de otorgamientos de nuevos préstamos, pero también con productos relacionados con la actual situación del mercado laboral, como es el seguro de desempleo. Si el cliente que sacó un préstamo personal pierde el trabajo, lo cubre el seguro. En este escenario, la entidad no reflejaría el incumplimiento, ya que la devolución del préstamo la cubre el seguro.
Por ahora, esta tendencia se nota mucho menos en otras líneas. Por ejemplo, el grado de incumplimiento en créditos hipotecarios sigue en valores muy bajos. La gente prefiere cumplir con las cuotas aun en contextos muy complica-dos. Por supuesto, se trata de líneas con garantía real (el inmueble) que obliga a un mejor comportamiento. En lo que se refiere a las empresas, hasta ahora no se notan incumplimientos graves. Pero la política flexible de refinanciación que aplica la mayoría de los bancos permite esconder el crecimiento de la morosidad.
Compañías vinculadas al sector exportador y, en particular, al rubro agroindustrial son las que presentan mayores problemas. Sin embargo, el banco prefiere aliviar al empresario a través de una refinanciación (las tasas bajaron significativamente desde mediados de enero) y, de paso, no previsiona el préstamo. El aumento de los cheques rechazados que se produjo en esta primera parte de 2009 también refleja los problemas financieros crecientes que deben enfrentar las empresas.
Mientras tanto, los bancos se mantienen cautelosos, con más de $ 15.000 millones depositados en el Central a tasas de un dígito en pesos. Se muestran reacios a salir a prestar, pero sobre todo se nota una caída abrupta de la demanda, tanto del público como de las compañías. Con la baja de las expectativas, la gente opta por no endeudarse, mientras que las empresas se manejan sólo con financiamiento para capital de trabajo de corto plazo, mientras que la demanda para proyectos de inversión es prácticamente nula.


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