11 de noviembre 2013 - 00:00

Previsible: jury contra juez Rafecas agita saga de internas en UCR

Oscar Aguad
Oscar Aguad
El pedido de jury que el kirchnerimo impulsa contra el juez federal Daniel Rafecas en el Consejo de la Magistratura ya genera grietas en la UCR. Los dos consejeros de ese partido Mario Cimadevilla y Oscar Aguad adelantaron que en principio acompañarán ese dictamen lo cual los distancia de la posición que domina en la cúpula del radicalismo. Allí, los senadores Gerardo Morales y Ernesto Sanz preferirían defender a Rafecas de la vendetta oficialista por su actuación en la trama Ciccone. Una interna en la cual Julio Cobos también juega. El kirchnerismo precisa de una sola voluntad para enjuiciar al juez que ordenó un allanamiento al departamento de Amado Boudou. En este sentido, hoy volverán las negociaciones en el cuerpo colegiado.

La interna en el radicalismo es por las dos formas de entender los expedientes que complican al juez: mientras Cimadevilla y Aguad entienden como una falta grave el intercambio de mensajes de texto que Rafecas mantuvo con el abogado de José María Núñez Carmona (protagonista de la causa que él debía investigar), Morales preferiría eludir la foto que podría mostrar a los legisladores radicales votar en consonancia con los consejeros del kirchnerismo.

Además existen motivaciones de tinte histórico. Cimadevilla y Aguad ven en este expediente la posibilidad de condenar a Rafecas por la instrucción que realizó en la causa de los supuestos sobornos en el Senado durante el último Gobierno radical. En cambio Morales siempre prefirió desentenderse de esa cuestión y cuando le preguntan sólo atina a responder: "Ojalá que se imparta justicia, sería muy bueno para el sistema". Respuesta elegante, especialmente si se considera que el senador integró esa administración.

Las conversaciones entre los dirigentes radicales abordan asuntos procesales: la cúpula del partido tiene una visión de mediano plazo en cuanto al rol que podría tener Rafecas en la causa que investiga al jefe del Ejercito, Gerardo Milani, por supuesto enriquecimiento ilícito. Morales siempre fue un férreo opositor a los ascensos del militar en el ciclo kirchnerista. La respuesta desde las oficinas del radicalismo en el Consejo no se hizo esperar: "Es casi seguro que Milani sabe más cosas de Rafecas que Rafecas de Milani".

Cualquier novedad en esa causa tendrá efectos colaterales en el posible tratamiento que reciba el pliego de Milani en el Senado antes de fin de año. Trámite demorado por orden de Balcarce 50 (la aritmética ha sido esquiva en la Cámara alta) y que también complica otros ascensos en las Fuerzas Armadas.

Los asuntos judiciales, especialmente cuando se trata de figuras en particular y no de políticas de Estado, suelen ocasionar dolores de cabeza en la UCR. El antecedente más reciente había sido el nombramiento de Alejandra Gils Carbó como procuradora general. Mientras un sector del partido la respaldó por sus antecedentes técnicos (brillantes tras el fiasco de Daniel Reposo) tres senadores expresaron la disidencia: Laura Montero, Arturo Vera y el propio Cimadevilla quien cuando lo consultaron vaticinó: "Dudo mucho de su independencia del Gobierno". Semanas más tarde la procuradora lanzaba la corriente Justicia Legítima como una ariete de la política judicial del kirchnerismo impulsado desde los tribunales.

El apoyo de los consejeros radicales pondrá al kirchnerismo a tiro de un voto para llevar a Rafecas a un jury. El juez tiene por el momento el respaldo de los jueces Mario Fera, Alejandro Sánchez Freytes y Ricardo Recondo así como de los abogados Daniel Ostropolsky y Alejandro Fargosi. Si uno de estos consejeros abandona su asiento el día de la votación, la suerte del juez estará echada.

Este grupo también tiene sus grises ya que si bien son contrarios a la idea de un jury, no verían con malos ojos una sanción administrativa aplicada sobre el salario de Rafecas, postura a la que suscribían los oficialistas antes de endurecerse contra el juez cuestionado.

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