5 de enero 2011 - 00:00

Primer “descreme” de 2011

Primer “descreme” de 2011
En las dos primeras ruedas del nuevo ejercicio, que plantea situaciones y ritmo como para imaginarlo un año intenso y divertido en Bolsa, ya se dieron las dos situaciones: un arranque con todo, precios y volumen con el pie en el acelerador. Y, de inmediato, la aparición del freno en cuanto a seguir trepando en cotizaciones, pero más movido aún en lo referente a negocios. Sólo falta integrar la tercera posibilidad de mercado, que es la menos atractiva y sintetizada a desarrollos donde las fuerzas se muestran parejas y conformes, en una misma línea de corte. El pico, el valle, la opción de la meseta, donde hemos visto las dos primeras figuras, sin descansos intermedios.

En la víspera, el exterior se evidenció con escasas convicciones, aunque logrando apuntar un leve signo favorable en el Bovespa -con un 0,5%- y el Dow Jones dando vueltas, mientras masticaba la nueva preocupación de la Fed respecto de que «lo europeo perjudique a lo americano». El ámbito local amagó con volver a crear su propio clima alcista, pero tuvo un vuelo corto, limitado de inmediato por una sugerencia potente de oferta que no titubeó en concretar: el primer «descreme» de 2011, una toma de utilidad que obligó a un ritmo superior al ya muy importante de la rueda inicial. Con mínimo que empujó al Merval a perforar su piso, con «3.548» puntos, en el final se pudo culminar con descenso suave de un 0,4%, con marca en «3.613» unidades. Diferencias con mayoría de plazas con alzas, total de «42», pero ya con «33» papeles marcando retrocesos.

Lo más destacable de la jornada, atravesó la columna del volumen efectivo que se conformó. Desde los $ 104 millones del lunes, se subió a más de $ 117 millones. Prueba de la fuerza que tuvo la corriente de oferta, pero visto el saldo en el Merval, también pondera la generosa contrapartida de demanda y un poder de asimilación de gran porte. Cruce de espadas sacando chispas, un espectáculo bursátil que no se ahorró nada y mejor todavía: por estar viendo nivel de ruedas propia de la temporada alta, en verano. Hoy, la meseta, o un show cambiante. La Bolsa... vive.

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