13 de marzo 2015 - 00:00

Primer jurado declaró a acusado “no culpable”

Luego de las tres jornadas que insumió el juicio, los ciudadanos que oficiaron de jurado no ocultaron su emoción por haber participado del histórico debut de la modalidad en la provincia de Buenos Aires.
Luego de las tres jornadas que insumió el juicio, los ciudadanos que oficiaron de jurado no ocultaron su emoción por haber participado del histórico debut de la modalidad en la provincia de Buenos Aires.
Buenos Aires - "No culpable". Con ese veredicto de doce ciudadanos comunes, se cerró ayer el histórico debut del sistema de juicio por jurados en la provincia y quien lo vivió en carne propia fue Guillermo Barros, de 28 años, que estaba imputado por el supuesto homicidio de su excuñado y terminó absuelto y en libertad.

La tercera y última jornada del juicio, que se desarrolló en los Tribunales de San Martín, incluyó el alegato de la defensora oficial de Barros, Verónica Joliffe, quien solicitó su absolución, y de la fiscal, Ana María Ermetta, que pidió una condena por homicidio agravado por el uso de arma de fuego en perjuicio de Gabriel Armella, de 30 años.

El 30 de enero de 2014, Armella llegó armado a la casa en José León Juárez de su expareja, Claudia Barros, a quien solía agredir y por lo cual se habían separado meses atrás. En medio de amenazas a la familia, se trabó en discusión con su excuñado y la tragedia estalló fuera de la vivienda, cuando un disparo del arma hirió de muerte a Armella en un hombro.

Para la defensa, "quedó probado que hubo un forcejeo en el cual se disparó el arma" que ocasionó la muerte de Armella. "Ustedes representan a la sociedad, y qué sociedad va a aceptar que se condene a un inocente", clamó Joliffe frente al jurado popular.

En la otra vereda, la fiscal aseguró estar "absolutamente convencida de que Barros esgrimió una escopeta contra Armella con el fin de quitarle la vida". "No se puede permitir de ninguna manera la justicia por mano propia", dijo, y remarcó que "no fue un homicidio en legítima defensa".

Tras escuchar los alegatos, los jurados recibieron instrucciones del juez Francisco Pont Vergés en cuanto a cómo evaluar la prueba y los testimonios y cómo expedirse. "No actúen por lástima, prejuicio o miedo", les indicó.

Los 12 ciudadanos -sorteados del padrón y entre los que se mezclaron un pedicuro con un científico, jubilados y comerciantes- se reunieron entonces en deliberación secreta en una sala y, tras poco menos de dos horas, le dieron un sobre al juez con el veredicto de "no culpabilidad" y sin otra especificación. "Casi me muero cuando le di el sobre, y cuando vi a la familia (de Barros) llorando me quebré, dijo Andrés (35), un vidriero que presidió el jurado. Los ciudadanos tienen prohibido revelar su voto. Pero la sensación que quedó flotando en los tribunales, a juzgar por las emocionadas declaraciones de los jurados, fue que el veredicto fue unánime y que -coincidieron- "primó el sentido común" frente a casos donde "la Justicia muchas veces toma decisiones injustas".

Tras la absolución, y luego de una detención de más de un año, Barros recuperó su libertad y se retiró abrazado a su familia, en el debut del sistema avalado por la Legislatura en 2013, a instancias del gobernador Daniel Scioli.

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