5 de diciembre 2013 - 00:11

Primeras diferencias académicas por tasas

Ya surgen diferencias entre el Ministerio de Economía y el Banco Central por una cuestión central: el nivel de las tasas de interés. El "académico", tal como llaman a Axel Kicillof en el BCRA, impuso su postura de no subir las tasas en la licitación de Letras efectuada el martes. Eso trajo aparejada la inyección de $ 2.200 millones a una plaza que precisamente no está sedienta de pesos. La reacción del dólar paralelo estuvo ayer en línea con un mercado que anticipa que continuará la política monetaria expansiva. Uno de los funcionarios más influyentes en el BCRA y quien tiene a su cargo la mesa de operaciones, Juan Basco, era claramente partidario de moderar la expansión de pesos y subir la tasa. El "académico", apodo surgido por sus extensos discursos teóricos para justificar sus decisiones, no quiso, mostrando que tiene jurisdicción sobre las decisiones del BCRA. En la licitación de Letras del BCRA del martes, la mitad de las ofertas pertenecía al sector público. Las tasas podrían haberse incrementado un par de puntos, podría haberse reducido la expansión de pesos y enviado una señal al mercado. Por las colocaciones en plazo fijo en pesos hoy se paga a grandes empresas cerca del 17% anual, un porcentaje menor frente a la expectativa de devaluación del tipo de cambio oficial, ya en el 50% anual.

El manejo del tipo de cambio oficial también complica las ambiciones oficiales de recomponer reservas. Es que con la "tablita" imperante, los importadores se apuran a concretar sus pedidos para no abaratar el costo y los exportadores se congelan. Cada día que pasa representa una diferencia para no despreciar en los dos bandos. La fuerte suba de los impuestos internos a los autos de alta gama fue pensada para moderar las importaciones y la caída en reservas. Si en el Congreso no se lo corrige, virará del impacto cambiario al impacto en la actividad del sector.

Paradójicamente, el entendimiento con las cerealeras próximo a anunciarse pierde relevancia en el actual contexto. El monto en dólares de éste, cerca de u$s 2.000 millones, representa dos semanas de pérdida de reservas al ritmo imperante. Para tentar a que haya demanda y sea atractivo para empresas, se apunta a que sea una suerte de Letra del BCRA "dólar link", con cláusula de ajuste según la evolución del tipo de cambio oficial. Atrás quedaron enterrados el BAADE y el CEDIN.

¿Cuánto puede contenerse la salida de fondos tras el incremento del recargo al 35% en las tarjetas? Ayudará en parte, pero si la brecha del dólar oficial con el "blue" se extiende, su efecto se irá diluyendo. Ya se tiene como antecedente lo sucedido con la imposición inicial de ese pago a cuenta de impuestos al 20%. Al poco tiempo quedó desactualizado. Y el recargo no puede pasar del 35%, dado que es la alícuota máxima de Ganancias. De nuevo se retorna al casillero de origen: la expansión de pesos de ayer y las que se esperan a futuro, las bajas tasas de interés, conspiran contra la academia imperante en el Ministerio de Economía.

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