4 de agosto 2010 - 00:00

Principio del descreme

Principio del descreme
Si bien los daños resultaron de tono menor en cuanto a lo que se puede medir a través de los índices, los desarrollos mostraron la existencia de un cambio en el «mix» de las órdenes circulantes por los mercados. Un ataque de la oferta y utilizando de ariete algunos «números» que ayer no lucieron como para utilizarlos en avance. Lo extremo de la tónica coyuntural, el día por día de balances llegados y darle un golpe de volante a la dirección del mercado. Nada fuera de lo previsible y, menos todavía, cuando la semana abrió abruptamente alcista y de un modo inesperado en su magnitud. Ayer recorrió el mundo un principio defensivo, la posibilidad de asumir las «tomas de ganancias» y sin generar brechas muy amplias.

Desde los saldos finales, objetivo logrado. Y que se verificó con un leve 0,4% de retroceso en el Dow Jones, Europa siendo una larga meseta, llegando al Bovespa se convirtió en el 0,63%. Y la línea módica se instaló en los indicadores locales, con el Merval mayor perdiendo un 0,6% y que se extendió al 1% en el caso de la nómina sin Tenaris. Las diferencias quedaron positivas, con 55 alzas contra 43 descensos. Se destacó en tal aspecto, donde se agregaron 8 títulos sin cambios, la gran cantidad de plazas tratadas. El volumen se contrajo, en respuesta apropiada ante el avance vendedor, si bien en ello incidió de modo clave la propia actividad menor -130.000 papeles- en Tenaris.

Todavía cómodamente por arriba de la última frontera conquistada, el Merval concluyó en 2.440 unidades. Lo que cambió drásticamente es el pase de cierto entusiasmo del lunes a una fecha bastante fría ayer. Y esto abre expectativas para el tercer match de la semana, con pronóstico reservado. La Bolsa, murmurando.

Dejá tu comentario