La presidente Cristina de Kirchner reconoció ayer que este año la economía crecerá menos y que la recaudación será inferior a la de ejercicios anteriores. Entre las prioridades para asignar recursos consignó los pagos de la deuda y los haberes de los jubilados, además de los recursos para los sectores de mayor vulnerabilidad. Los siguientes fueron los principales conceptos:
A veces parece ser que no existiera una situación internacional diametralmente diferente a los últimos seis años. Este año vamos a tener menos recaudación que en años anteriores. Vamos a crecer, pero menos. Hay que situarse en el nuevo mundo. El modelo ha privilegiado el mercado interno, lo que le permitió afrontar la crisis internacional de otra forma.
Debemos hacernos cargo de los pagos de la deuda y a los jubilados, como de la movilidad en el sector. Quiero pedirles que al abordar esos debates la agenda sea abierta y democrática, pero económicamente debe ser viable y consistente.
En agosto tenemos vencimientos de Boden 2012 por millones de dólares. Estamos en un marco económico de poder afrontar nuestros compromisos hasta 2011.
El Poder Legislativo tendrá la inmensa responsabilidad de determinar cómo se asignan los recursos y partidas. Eso ya no estará en manos del Ejecutivo.
El debate debe tener en su totalidad consistencia. Es muy difícil discutir reducciones impositivas o de ingresos y, al mismo tiempo, asignación de recursos para sectores más vulnerables.
Hemos compensado con subsidios la producción primaria. El país está sosteniendo fuertemente el nivel de empleo y la actividad y creceremos este año. La cartera de Trabajo está sosteniendo en la actualidad 70 mil empleos.
Llegaremos al medio millón de automóviles. Esto requiere un andamiaje financiero y económico importante y responsable. Lo que se destine o rebaje a un sector se quitará de una parte para entregarlo a otro. Tenemos que cubrir la deuda social que hoy administra el Ministerio de Desarrollo Social. Es importante, pero insuficiente.
Desde 2003 se han transferido $ 146 mil millones por regímenes promocionales industriales y desgravación impositiva para las distintas actividades.
Una de las claves del modelo ha sido el desacople de tarifas y precios de los servicios en relación con los internacionales. Desde 2003 hasta 2007 en transporte, gasoil para estaciones de servicio y agro, electricidad, gas y servicios de cloacas se gastaron $ 29 mil millones por subsidios.
Ni qué hablar del plan de obras públicas, en materia educativa y de infraestructura social. Eso ha sido una inversión muy alta para mantener el nivel de empleo. En materia de asistencia directa tuvimos también una importante inversión de $ 41 mil millones y, en Trabajo, sostuvimos planes Repro y los sociales por $ 4 mil millones».
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