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Prisión perpetua para Patti y exmilitares por delitos aberrantes
El exmilitar y expresidente de facto Reynaldo Bignone dijo, antes de recibir condena a prisión perpetua por delitos cometidos en la represión clandestina de las guerrillas, que el tribunal que lo juzgó no era competente para hacerlo.
El tribunal consideró a Patti «partícipe primario» del delito de «homicidio doblemente agravado por alevosía» con el «concurso premeditado de dos o más personas», así como responsable de «allanamientos ilegales, privación ilegítima de la libertad e imposición de tormentos» a perseguidos políticos. El exintendente deberá cumplir la pena en una dependencia del Servicio Penitenciario Federal.
Los jueces Lucila Larrandart, Horacio Segretti y Lucía Cassain responsabilizaron a Patti por el crimen del militante Gastón Gonçalvez y por el secuestro y posterior asesinato del exdiputado nacional Diego Muñiz Barreto, entre otros delitos cometidos en las zonas de Escobar y Garín, donde el acusado se desempeñaba como oficial de la comisaría local.
El exintendente permanece internado y bajo custodia policial en una clínica privada de Escobar tras sufrir un accidente cerebrovascular, y debió seguir el juicio en su contra en una camilla y desde una ambulancia estacionada frente a la sala de audiencias en José León Suárez.
Patti, de 57 años, había sido electo diputado nacional en 2005, pero nunca asumió su banca y fue desaforado a raíz de los cargos que enfrentaba. No obstante, en 2009 buscó una vez más ser elegido pero su candidatura legislativa fue rechazada por la Cámara Electoral a partir de impugnaciones presentadas por organizaciones de derechos humanos y opositores políticos.
Se trata para el exsubcomisario de la primera condena en su vida. El TOF encuadró los delitos en su contra como de lesa humanidad, con lo que revocó el beneficio de prisión domiciliaria para todos los condenados y ordenó su cumplimiento en cárceles comunes.
El tribunal también condenó al excomisario de Escobar Juan Fernando Meneghini a la pena de seis años de cárcel. Fue el único de los acusados en escuchar la sentencia en el auditorio.
En la sala estuvieron presentes el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, amigo del secuestrado y asesinado exdiputado Muñiz Barreto; la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, y representantes de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora como Laura Bonaparte y Tati Almeida, además de familiares de las víctimas que actúan como querellantes en el caso y que se ubicaron sobre el escenario que ofició de estrado, detrás de sus abogados.
En casi todos los casos, las condenas coincon los pedidos de pena realizados por los fiscales Marcelo García Berro, Javier de Luca y Juan Murray, así como de los hijos de Gonçalvez, Gastón y Manuel; y de Barreto, Juana y Antonio (querellantes), que también estuvieron en la sala. Las secretarías de Derechos Humanos nacional y bonaerense también actuaron como querellantes.


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