25 de febrero 2013 - 00:00

Prometedor disco debut de un buen acordeonista

Prometedor disco debut  de un buen acordeonista
«Vestigio». Antonio Núñez. Ed. propia.

Antonio Núñez nació en corrientes. Allí tuvo como primer y excluyente maestro a un abuelo acordeonista. A sus 17 años, decidió probar suerte en Buenos Aires, donde trabajó para recitales y discos con grupos y cantantes tan distintos como Jairo, Teresa Parodi, Amboé, Yamila Cafrune, Facundo Saravia, Estela Raval, Alberto Cortez, Alfredo Casero, Jorge Rojas, etcétera. Con varios de ellos anduvo viajando por América Latina. Europa y los Estados Unidos. Y su presente lo lleva a actuar, por ejemplo, con las cantantes Gicela Méndez Ribeiro y Lucrecia Longarini o con los hermanos Acuña. Hasta aquí un breve repaso por el currículum de un acordeonista que, con su primer disco personal, pone el pie en la tradición de su abuelo Valentín pero que muestra simultáneamente sus inquietudes para abrir el juego. Su álbum recuerda a Raúl Barboza, al Chango Spasiuk, a Rudy y Nini Flores. Pero no porque los copie o pretenda imitarlos, sino por ese deseo manifiesto de pasar por los géneros rioplatenses, los sonidos del sur de Brasil y hasta por una muy curiosa bossa nova escrita por el ítalo-francés Richard Galliano. En esta empresa muy Mercosur, lo acompañan, según los temas, Juan Pablo Colombo, (bajo), Adrián Fernández Fazio (piano, batería), Germán Windaus (guitarra,) Juan Barone (percusión, batería), Néstor Acuña (piano), Ariel Acuña (voz, piano), Ovidio Velásquez (piano) y Paulinho Nunnez (guitarra). Todo, para un álbum debut que da cuenta de un músico que tiene una potencialidad enorme y del que deberíamos estar hablando mucho y bien en los próximos años.

Ricardo Salton

Dejá tu comentario