1 de febrero 2011 - 00:00

Prometen trabajar para reducir déficit argentino

La Argentina alcanzó el año pasado un nivel récord en sus intercambios con Brasil, pero agigantó su déficit comercial con su mayor socio externo y su principal aliado político en la región, un asunto que las presidentas de ambos países abordaron ayer en Buenos Aires. Brasil se consolidó en 2010 como el primer destino de las colocaciones argentinas y también como el principal mercado de origen de las importaciones del país.

De acuerdo con datos oficiales, el comercio entre las dos mayores economías sudamericanas ascendió el año pasado a u$s 32.949 millones, un 36,9% más que el volumen logrado en 2009. Lo comerciado entre la Argentina y Brasil en 2010 estuvo incluso un 7% por encima de los intercambios récord de 2008. Sin embargo, por el fuerte incremento de las compras argentinas a Brasil registrado el año pasado -un 45% más que en 2009, no compensado por el alza interanual del 28% de las importaciones brasileñas de productos argentinos-, la Argentina agigantó su déficit comercial con Brasil. Ese saldo negativo pasó de u$s 1.503 millones en 2009 a u$s 4.095 millones en 2010, aunque al menos estuvo por debajo del déficit de 2008, que fue de u$s 4.347 millones.

Con esos números en mano, Dilma Rousseff y Cristina de Kirchner «reafirmaron la necesidad de continuar trabajando conjuntamente con vistas a generar un mayor equilibrio en la balanza comercial bilateral», según dejaron por escrito ayer en la declaración conjunta tras la cumbre celebrada en Buenos Aires. Para la consultora privada Abeceb, la Argentina considera «determinante» el sustento de su superávit en el comercio con todo el mundo para el mantenimiento de su modelo económico y, «por lo tanto, que la balanza con el principal socio comercial alcance un rojo significativo causa inquietud en las autoridades».

Sin embargo, pese al incremento del saldo negativo en sus intercambios con Brasil, Buenos Aires no alimentó como antaño voces de «guerra comercial» con el vecino país, con el que la sintonía política lograda en los últimos años logró mitigar los resquemores mutuos entre los actores económicos de ambos países. Antes, la ministra argentina de Industria, Débora Giorgi, consideró que los datos de la balanza comercial en 2010 «reflejan» que los dos países han logrado «superar ampliamente la crisis internacional» y que, «profundizando la integración productiva» con Brasil, el país aumentó sus ventas y bajó en 250 millones de dólares el déficit comercial respecto de 2008.

Según Abeceb, Brasil «busca evitar una reedición de la política defensiva que utilizó con intensidad la Argentina desde fines de 2008 y se preocupa por aceitar los engranajes diplomáticos» con Buenos Aires, «con el objetivo de hacer prevalecer en todo momento un clima de confianza y entendimiento».

Ese interés, según la consultora, se explica por el hecho de que el mercado argentino es clave para muchos sectores industriales brasileños y de que la Argentina es el principal socio de Brasil en el Mercosur. Las compras argentinas a Brasil se aceleraron fuertemente el año pasado, alcanzando una marca histórica de u$s 18.522 millones y, según un reciente estudio de Abeceb, este incremento se explica por mayores importaciones de minerales de hierro, vehículos y piezas para autos, máquinas y aparatos electrónicos. En la vía inversa, en 2010 Brasil compró a la Argentina, por valor récord de u$s 14.427 millones, un 28% más que en 2009, destacándose las importaciones de autos y partes, trigo, manufacturas de plástico y maquinarias.

Agencia EFE

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