29 de diciembre 2011 - 00:00

Prorrogan tregua a provincias: dejan de pagar $ 13.621 M

La Presidente se rodeó de 17 gobernadores, entre ellos Daniel Scioli, el cordobés José Manuel de la Sota, el salteño Juan Manuel Urtubey, y el chaqueño Jorge Capitanich, en su primera aparición pública tras la comunicación de su enfermedad.
La Presidente se rodeó de 17 gobernadores, entre ellos Daniel Scioli, el cordobés José Manuel de la Sota, el salteño Juan Manuel Urtubey, y el chaqueño Jorge Capitanich, en su primera aparición pública tras la comunicación de su enfermedad.
En su primera aparición pública tras la difusión de su carcinoma en la glándula tiroides, Cristina de Kirchner anunció ayer -rodeada por un collar de gobernadores- una prórroga por otros dos años de la tregua en el pago de los servicios de deuda de 17 provincias, que les permitirá esquivar el desembolso a Nación de $ 6.917 millones en 2012 y de $ 6.704 millones en 2013.

La extensión de alguno de los ejes del Programa Federal de Desendeudamiento de las Provincias Argentinas, lanzado en mayo de 2010, era esperada con ansiedad por los mandatarios, preocupados porque el próximo sábado vencía el paraguas que por un año y medio los liberó de pesados vencimientos de capital e intereses, con el consiguiente ahorro de $ 4.326 millones en 2010 y $ 10.976 millones durante este electoral 2011.

Esa incertidumbre, sumada al déficit de cerca de $ 11.500 millones con el que cerrarían el año las provincias y a las trabas para acceder a recursos en los mercados internacionales por la crisis mundial, era un trago difícil de digerir para los Ejecutivos, en el inicio de la gestión 2011-2015.

En el acto en la Casa Rosada, la Presidente destacó que el ahorro -no incluye, en rigor, una quita- permitirá «destinar recursos a seguir incentivando la obra pública y todo lo que sea actividad económica». También sostuvo que el programa significa un alivio de casi el 40% promedio en los servicios de deuda de esas provincias, además de enmarcar la medida en su política de «sintonía fina».

La jefa de Estado, sin embargo, advirtió a los gobernadores que los beneficios caerán el próximo 29 de febrero si no cumplen con una «pequeña obligación»: el envío de información al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) sobre «la nómina y la masa salarial del personal provincial y municipal, tanto en relación de dependencia como contratado, activo y pasivo».

En esa línea, recalcaron desde el Palacio de Hacienda que conduce Hernán Lorenzino que se trata de «compromisos asumidos con la AFIP» que apuntan a «contar con mejores instrumentos para combatir la evasión fiscal y el empleo no registrado».

«Como provincia cumplidora y ordenada fiscalmente me parece bien; se preocuparán aquellas donde haya despilfarro», evaluó ayer un ministro de Hacienda del interior ante este diario.

En rigor, el anuncio del período de gracia hasta diciembre de 2013 -y el consiguiente ahorro durante los próximos dos años de $ 13.621 millones- alcanza sólo a 17 provincias (una más que en 2010, por el agregado ahora de Chubut, devenida K tras la salida de Mario Das Neves y la llegada de Martín Buzzi).

En cambio, otros cinco distritos -Santa Fe, San Luis, Santa Cruz, La Pampa y Santiago del Estero- volvieron a no estar incluidos en el programa por no contar con deudas con la Casa Rosada, lo que en 2010 desató denuncias sobre una supuesta discriminación por parte de Balcarce 50.

Ayer se abrió una senda en ese sentido. Por caso, el diputado nacional por Santa Fe del FAP, el socialista Juan Carlos Zabalza, denunció que la Casa Rosada discrimina a la provincia, que denuncia moras federales. «Lo lógico sería premiar a Santa Fe por no tener deudas con Nación», dijo.

Previsiblemente, la pro-vincia de Buenos Aires ex-plica buena parte del total del ahorro: Daniel Scioli -quien replicará la medida con sus municipios- no tendrá que desembolsar a Nación $ 3.195 millones en 2012 y $ 3.097 millones en 2013.

Ese ranking de aliviados anota en segundo lugar a Córdoba: en medio de cortocircuitos políticos con Balcarce 50 y una batalla por remesas frenadas por más de $ 1.700 millones, el peronista crítico José Manuel de la Sota al menos se desembarazó de $ 560 millones y $ 543 millones, respectivamente.

Con el Salón de Mujeres como telón de fondo, escucharon ayer con atención a la jefa de Estado, además de Scioli, De la Sota y Buzzi, los gobernadores Jorge Capitanich (Chaco), Sergio Urribarri (Entre Ríos), Eduardo Fellner (Jujuy), Jorge Sapag (Neuquén), José Luis Gioja (San Juan), José Alperovich (Tucumán), Francisco Pérez (Mendoza), Lucía Corpacci (Catamarca), Maurice Closs (Misiones), Juan Manuel Urtubey (Salta), Carlos Soria (Río Negro), Ricardo Colombi (Corrientes), Luis Beder Herrera (La Rioja) y el vicegobernador de Tierra del Fuego, Roberto Crocianelli, en representación de la mandataria, Fabiana Ríos.

Tras el anuncio del Gobierno nacional -el principal acreedor de las provincias- se entremezclaron las expresiones de satisfacción de los caciques provinciales por el alivio fiscal con las muestras de apoyo hacia la Presidente, quien deberá ser operada el próximo 4 de enero.

«Tenemos una presidenta con temple, garra y coraje para superar esta circunstancia», dijo, por caso, Scioli, además de remarcar que la prórroga «alivia las cuentas, contribuye al federalismo y al desarrollo armónico del conjunto de la Nación». «A vos no te vamos a dar nada», bromeó Cristina de Kirchner con Gioja, quien le dio su respaldo. «Dios te va a ayudar», le dijo.

El Programa Federal de Desendeudamiento lanzado por la Presidente en 2010 -junto con el por entonces ministro de Economía y hoy vicepresidente, Amado Boudou- apuntó a reestructurar la deuda de 16 provincias por $ 64.864 millones, a 20 años y con una tasa fija del 6% anual, la eliminación del ajuste por el CER y un período de gracia en el pago de capital e intereses hasta diciembre de 2011. La deuda se redujo además en $ 9.644 millones por aplicación de Aportes del Tesoro Nacional.

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