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Puigdemont no se defenderá en el Senado y los radicales presionan por la secesión
Mientras, Mariano Rajoy acelera con la intervención a la región. El escenario es explosivo. Los separatistas están lejos de poder asegurar sus fines y Madrid, de lograr acatamiento a sus decisiones.
A las calles. Catalanes independentistas salieron anoche a las calles de Barcelona en una suerte de vigilia para alentar a sus líderes a formalizar la ruptura con España.
La posible comparecencia del líder independentista había alumbrado la esperanza de un acercamiento. Sin embargo, Rajoy rompió ayer al asegurar ante la Cámara baja que la intervención es "la única" respuesta posible.
"Me dice que las instituciones catalanas han pedido diálogo y mi respuesta ha sido el 155, y es verdad", dijo Rajoy al diputado independentista Joan Tardà, insistiendo en que esa respuesta, la intervención de la autonomía, "es la única posible".
La aplicación del artículo 155 en cualquier caso abrirá un escenario inédito, en una región que representa el 19% del PIB español, y en la que la economía se está resintiendo de la incertidumbre política.
Desde principios de mes, unas 1.500 empresas han decidido sacar de Cataluña su domicilio fiscal, entre ellas los dos mayores bancos, CaixaBank y Sabadell, según los últimos datos del Colegio de Registradores.
Por otro lado, es de prever que haya resistencia popular a las directrices del Gobierno central, tanto en la calle, donde los secesionistas están muy movilizados, como desde las instituciones, donde se expondría en el día a día al boicot de miles de funcionarios (ver nota aparte).
Ante este panorama de vértigo, algunos miembros del Gobierno catalán le sugirieron a Puigdemont que adelante las elecciones regionales, con la esperanza de evitar lo que desde filas independentistas se califica de "liquidación" del autogobierno. El "President" sopesa todas las opciones, tanto esa como la de la declaración de independencia. "Es consciente de las consecuencias de todo", dijo una fuente oficial.
Hasta la fecha, Puigdemont sostiene que se debe al "mandato" del referendo de autodeterminación del 1 de octubre, declarado ilegal por el poder judicial español. Su Gobierno asegura que el "sí" a la secesión triunfó con un 91% de votos y una participación del 43%.
| Agencias AFP, DPA, EFE y Telam, |
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