27 de febrero 2018 - 00:00

Putin vuelve a asumir el control de la guerra siria y anuncia una tregua diaria

El presidente ruso ordenó detener la ofensiva, liderada por el régimen de Al Asad, contra esa región y abrir un corredor humanitario. La decisión unilateral llega después del fracaso del Consejo de Seguridad en hacer respetar una resolución de alto al fuego.

COLAPSO. La población civil apenas recibe atención médica en Guta. Los recientes bombardeos destruyeron 25 centros sanitarios y, como consecuencia del asedio, no ingresan medicinas e insumos desde hace meses.
COLAPSO. La población civil apenas recibe atención médica en Guta. Los recientes bombardeos destruyeron 25 centros sanitarios y, como consecuencia del asedio, no ingresan medicinas e insumos desde hace meses.
Moscú - El presidente ruso, Vladímir Putin, acusado por Occidente de permitir la sangrienta ofensiva de Bashar al Asad contra el bastión opositor de Guta Oriental, ordenó ayer una tregua humanitaria desde hoy para evitar más víctimas civiles.

"Por orden del presidente ruso y con el objetivo de evitar víctimas entre la población civil de Guta Oriental, desde el 27 de febrero se introducirá una pausa humanitaria", anunció Serguéi Shoigú, el ministro de Defensa ruso. La tregua entrará en vigor diariamente a las 09:00 de la mañana y expirará a las 14:00 horas.

Rusia no se limitó a anunciar una tregua, sino que "abrirá un corredor humanitario para la salida de civiles" y la evacuación de heridos y enfermos de Guta Oriental.

Putin reaccionó así a las críticas por los fuertes bombardeos de las fuerzas sirias contra esa región, uno de los últimos territorios sirios en manos de los rebeldes y que está controlado por grupos islamistas pero sometida al asedio de las fuerzas de Al Asad desde 2013.

Los activistas sirios acusan a la aviación rusa de participar en los ataques contra la zona.

El Kremlin rechazó desde un primer momento las acusaciones y culpó de la situación a "aquellos que apoyan a los terroristas que siguen allí presentes". "Y, como ustedes saben, ni Rusia, ni Siria, ni Irán se encuentran en esa categoría", dijo Dmitri Peskov, el vocero del Kremlin.

El Centro de Reconciliación Ruso -con sede en la base rusa de Jmeimim en Siria- precisó que las pausas humanitarias se producirán en las localidades de Duma y Arbil. "Durante ese tiempo las fuerzas gubernamentales sirias cesarán sus ataques contra los terroristas", dijo el general ruso Yuri Yevtushenko.

El militar ruso se dirigió a los "terroristas" para que retiren las minas de las vías de acceso a los corredores humanitarios "para que la población pueda abandonar Guta Oriental".

Yevtushenko denunció que los terroristas retienen a cientos de civiles, incluidos mujeres y niños, a los que impiden abandonar el enclave, además de que siguen lanzando ataques de mortero contra Damasco, donde en la última semana habrían muerto cuatro personas y medio centenar habrían resultado heridas.

Reino Unido criticó ayer el alto el fuego unilateral y parcial al considerar que no cumple la resolución de la ONU. Ello demuestra que, si quiere, Rusia podría hacer que el alto el fuego se aplicara en todo el territorio sirio, dijo Londres, que acusó a Moscú de llevar a cabo un "juego cínico".

El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el sábado una resolución que exige un cese de hostilidades de 30 días en todo el país, así como el acceso de ayuda humanitaria a las zonas asediadas, pero no contiene medios legales de presión para imponerla.

Putin, que en el pasado ordenó varios pausas humanitarias desde que las tropas rusas intervinieran en Siria en 2015, tomó la decisión tras abordar la escalada de tensión en Siria con su plana mayor, incluido Shoigú y el ministro de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov.

En dicha reunión, según informó el Kremlin, también se denunciaron "las continuas provocaciones de los terroristas", que controlan Guta Oriental. Precisamente, el Gobierno ruso se comprometió a cumplir la resolución de la ONU con la condición de que no incluya a los "terroristas" y no suponga un obstáculo para las acciones militares de Damasco contra los yihadistas.

La postura rusa es bien conocida: hay que proteger a la población civil, pero la prioridad para la comunidad internacional debe ser acabar de una vez con todas con la amenaza terrorista.

Lavrov desveló la pasada semana que militares rusos "plantearon a los terroristas abandonar Guta Oriental por las buenas", pero éstos se negaron.

Putin viajó en diciembre a Siria para clamar victoria sobre el terrorismo yihadista tras la toma de Alepo, aunque desde principios de año se intensificaron de nuevo los combates en el país árabe, lo que agravó la situación humanitaria en la zona.

Agencias EFE, DPA y AFP

Dejá tu comentario