5 de junio 2013 - 00:00

Puzzle de enigmas atrapantes

Puzzle de enigmas atrapantes
Asa Larsson "Sacrificio a Mölek" (Bs.As., Seix Barral, 2013, 414 págs.)



Para Asa Larsson "la Biblia es una fuente de inspiración para la novela policial, hay crimen, culpa, castigo, venganza", y esta novela se inicia con una confesión. La destacada escritora sueca estaba leyendo el Cuarto Libro del Levítico, y se detuvo cuando Dios maldice a quienes entregan sus hijo a Mölek, ese dios pagano que la mayoría conoce como Moloch, y que otorgaba riquezas, buenas cosechas y victorias en la guerra a cambio de que se le sacrificara un niño.

Asa se indignó por la codicia, "no sólo la que genera el dinero sino la que lleva a destruir la naturaleza o nos lleva a juntarnos con gente que creemos que nos conviene". Ese fue el disparador de "Sacrificio a Mölek", una novela que parte del momento en que en Kiurna -ese "pueblo de ciudadanos de segunda" cerca del polo- entra un oso en una casa y devora un perro. El dueño se lanza con amigos a cazarlo, y cuando lo matan, en su estómago encuentran un dedo de hombre. La historia salta de 1914 al momento actual, y a partir de allí estará en esos dos momentos de un modo que lleva a comprender muchas cosas.

Sol-Britt, una mujer mayor que abandonó el alcohol para cuidar de su nieto, es asesinada con un tridente de campesino. En la cabecera de la cama han escrito "puta". Su caso es raro, toda su familia murió en accidentes; su padre comido por un oso, su hijo atropellado, y su nieto ha desaparecido. La fiscal del distrito, Rebecka Martisson, la gran protagonista de los libros de Asa Larsson, decide intervenir porque hay "demasiados accidentes para una sola familia", y hay un chico de nombre Markus que hay que salvar. Pero cuando quiere bucear en el caso, es apartada por un fiscal deleznable, que sólo busca la popularidad del éxito, aunque tenga que detener a quien no tiene nada que ver, pero que intuye se va a suicidar por la denigrante acusación, ampliando el espectáculo. Pero Rebecka demostrará que es bueno ser una cabeza dura.

Este es apenas el comienzo de esta abigarrada novela con la que Asa Larsson ganó el Premio Novela Negra 2012 de la Academia Sueca. Larsson ha dicho que fue bendecida por tener el mismo apellido del autor de la saga "Millenium", con el que no tiene nada que ver. Pero su aporte a la novela negra sueca es valioso como los de Stieg Larsson o Henning Mankell, y crece libro a libro. Narra desde la mujer, desde sus deseos, preocupaciones y sentimientos reales. Transforma cada personaje en alguien cierto. Muestra que el centro de la novela es el corazón negro de la sociedad. Va armando un puzzle a través de una montaña rusa de enigmas, emociones y reflexiones.

M.S.

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