5 de enero 2012 - 00:00

Qatar ahora busca producir sus alimentos en el país

Dubái - Los recursos de energía de Qatar le han dado uno de los mayores ingresos per cápita del mundo, enormes rascacielos y la suficiente influencia como para albergar la Copa Mundial de fútbol 2022. Pero su riqueza no puede ser suficiente para que el estado desértico logre un objetivo aún más ambicioso: convertirse en gran parte en autosuficiente en la producción de alimentos.

Al igual que otros estados ricos en petróleo, pero pobres en agua, Qatar ha estado invirtiendo en grandes superficies agrícolas en el extranjero para garantizarse el acceso a alimentos.

El brazo agrícola de los fondos soberanos de Qatar, Hassad Alimentos, ha comprado tierras en Sudán y Australia, y ha anunciado planes por cientos de millones de dólares en proyectos agrícolas en países como Kenia, Brasil, la Argentina, Turquía y Ucrania.

Pero, a diferencia de otros países, Qatar también tiene como objetivo de producir la mayoría de sus alimentos en el país, al invertir de forma masiva para aumentar los rendimientos de los cultivos y convertir un semidesierto en tierras agrícolas.

El príncipe de Qatar, Tamim bin Hamad bin Khalifa al-Thani, emitió un decreto para organizar el Programa Nacional de Seguridad Alimentaria (QNFSP) para luchar contra «uno de los retos más apremiantes que enfrenta Qatar».

«Hoy en día, hay 1.400 granjas en Qatar que se incrementarán a 3.000 con el nuevo plan», dijo Fahad Bin Mohammed al-Attiya, presidente de la QNFSP.

«Prevemos que la producción nacional de alimentos, si las nuevas tecnologías se imponen y aplican el sistema de eficiencia, puede llegar fácilmente a 60 por ciento de las necesidades de nuestro mercado. Anticipamos que la demanda interna se puede satisfacer en un 60 a un 70 por ciento», dijo.

Qatar, al igual que los otros cinco ricos estados del Golfo Pérsico, importa hasta un 90% de sus necesidades de alimentos. El reino tiene una población de alrededor de 1,7 millón de personas, de los cuales un 20% son ciudadanos de Qatar y la mayoría del resto son trabajadores extranjeros.

Attiya dijo que la implementación del programa de seguridad alimentaria se iniciaría en enero de 2014, después de un período de preparación. «El plazo de ejecución es de 10 años. Para 2024 debemos tener el sistema completamente operativo», señaló.

Es una idea seductora y la vasta riqueza de Qatar como el mayor exportador mundial de gas natural licuado le permitirá movilizar la mejor tecnología y equipo. Pero muchos economistas y expertos agrícolas dicen que los planes de Qatar no tienen sentido económico y que hay poca necesidad, dado el pequeño tamaño de la población. «No tienen mucha tierra que puedan poner a producir, gran parte es desierto. Y Qatar tiene una población muy pequeña», dijo Abdolreza Abbassian, economista de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, en Roma.

Abbassian sugirió que el país podría lograr más enfocando sus inversiones en tierras agrícolas en climas más templados.

«Dado el tamaño del país y que la cantidad de importaciones es más bien modesta, me sorprendería si tiene realmente una necesidad tal de recurrir a dicha inversión», dijo. «¿Por qué van a hacer eso en lugar de comprar tierras a nivel mundial?»

El entorno de Qatar es hostil a la agricultura, dado que se caracteriza por un calor extremo, escasez de agua y una alta salinidad en el suelo. Las precipitaciones medias son de 74 milímetros por año, en comparación con 1.220 milímetros en el Reino Unido, según datos de la FAO. Sólo alrededor del 1% de la superficie total de Qatar, de 11.590 kilómetros cuadrados, es cultivable, según la FAO.

Además, muchos expertos no ven una fuerte necesidad de Qatar para aumentar su seguridad alimentaria. Aunque está situado en una región volátil del mundo, sus enormes reservas en moneda extranjera y la población relativamente pequeña hacen que pueda acceder a nuevas fuentes de importación de alimentos con bastante facilidad en una emergencia.

Agencia Reuters

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