EE.UU. y Rusia llegaron el sábado a un acuerdo en Ginebra que da a Damasco una semana para presentar una lista de sus armas químicas para su destrucción antes de mediados de 2014 y prevé una resolución de la ONU bajo el Capítulo 7 de la Carta de la organización, que contempla el uso de la fuerza, si el régimen incumple sus compromisos.
En el acuerdo, ambos países expresan su determinación conjunta para garantizar la destrucción del programa de armas químicas sirio cuanto antes y del modo más seguro.
En un comunicado, el presidente estadounidense, Barack Obama, celebró el acuerdo alcanzado este sábado, pero dijo esperar que el régimen de Bashar al Asad esté a la altura de sus compromisos e insistió en que Estados Unidos sigue preparado para actuar, en caso de que fracase la diplomacia.
EE.UU. considera que Siria tiene 45 instalaciones relacionadas con el programa de armas químicas y Rusia está de acuerdo con Washington en que el país árabe tiene 1.000 toneladas de sustancias químicas.
Los inspectores de armas tendrán que estar en Siria como máximo en noviembre con el fin de destruir las armas químicas a mediados de 2014.
Al Asad ya envió a la ONU los documentos para adherirse a la Convención Internacional para la Prohibición de Armas Químicas. Sin embargo, The Wall Street Journal afirmó el viernes que el régimen sirio empezó a diseminar su arsenal químico en cincuenta lugares diferentes para complicar las labores de control.
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