- ámbito
- Edición Impresa
¿Qué se espera de la nueva zona franca de Shanghái?
En su momento, el ministro de Comercio de ese país, Gao Hucheng, lo explicó de la siguiente manera: "Es una decisión significativa para China para adaptarse a las nuevas tendencias de la economía y el comercio global e implementar una estrategia de apertura más activa".
La zona en cuestión cubre casi 30 km². Según la agencia oficial Xingua, se trata de "un banco de pruebas del impulso del liderazgo chino para profundizar las reformas orientadas al mercado y estimular el fortalecimiento económico".
En síntesis, en ese espacio se suspenderán, durante tres años -en un primer momento-, las normas nacionales y locales que regulan la inversión extranjera en Shanghái. O sea, permitirá el libre cambio del yuan, su moneda. Los tipos de interés quedan en manos del mercado. A su vez, permitirá que empresas extranjeras se instalen en dicha zona, habiendo otorgado permiso ya para la instalación de 25 compañías.
A nivel de compañías navieras, se va a permitir que, por primera vez, intervengan compañías de otras banderas y no sólo chinas, como ocurría hasta ahora. En ese sentido, se debe recordar que Shanghái es la capital económica y financiera de China y que su puerto ya es, actualmente, el más activo del mundo.
Algunos definen esta nueva zona como un "mini Hong Kong", aunque quienes conocen más de cerca el comercio de China explican que sólo potencialmente es algo así. Por el momento es como una versión de prueba de aquélla. Pero con un potencial enorme, por el peso de China en el comercio internacional. De hecho, se dice que apunta a ser un polo financiero mundial para 2020.
Resultados y consecuencias
Si bien la aplicación de la nueva zona franca es aún incipiente, ya se comienzan a ver resultados. Uno de ellos fue el crecimiento del 16,5% registrado en el mes de enero de la actividad de Shanghái, lo que la mayoría de los analistas asocian con la puesta en práctica de esta prueba piloto.
El 16,5% se encuentra muy por encima de la media anual, que es del 10,3%, y de acuerdo con analistas está respaldado por la recuperación del comercio internacional. Aunque, según dicen, sin la nueva zona dicho crecimiento no podría haber sido tan importante.
A nivel internacional, la nueva zona franca les va a brindar mucha facilidad a las empresas para poder distribuir sus productos y hacer mix en el contenedor de acuerdo con lo que necesitan. Tener la mercadería almacenada allí permite contar con un centro de distribución, sin tener que pagar costos innecesarios de transporte.
A nivel local, le permite al importador recién traer la mercadería al país cuando esté aprobada la DJAI. Si eso no ocurre, la puede redireccionar a otro país, sin tener el doble costo de flete.
De todas maneras, debemos tomar en cuenta que esta nueva zona no tiene relación con toda China, dada la amplísima extensión del país, sino puntualmente con Shanghái y adyacencias.
En el complejo y cambiante mercado internacional de comercio exterior, Shanghái viene acrecentando su rol protagónico. Con esta nueva zona franca, dicho rol parecería ser aún más fuerte, en especial si esto prospera y se convierte en algo permanente.
(*) Gerente general de Outland Logistics.


Dejá tu comentario