25 de marzo 2010 - 00:00

Quebracho volvió ayer a atacar (a la UIA)

Un reducido grupo de militantes de Quebracho volvió a atacar la sede de la UIA en Avenida de Mayo, algo que hace cada vezque toma esa vía rumbo a -o de regreso de- un acto de Plaza de Mayo. (Foto TV.)
Un reducido grupo de militantes de Quebracho volvió a atacar la sede de la UIA en Avenida de Mayo, algo que hace cada vez que toma esa vía rumbo a -o de regreso de- un acto de Plaza de Mayo. (Foto TV.)
Un reducido grupo de militantes de Quebracho, con sus rostros cubiertos con «keffiyhas» (el echarpe que usan los grupos terroristas palestinos), atacó ayer con hierros y palos las cortinas metálicas que cierran el edificio de la Unión Industrial Argentina (UIA).

La acción paramilitar pareció fruto más de una inspiración del momento que de una planificación: el cada vez menor número de adherentes a la agrupación que comanda Fernando Esteche estaba en tránsito por la Avenida de Mayo cuando se encontró con el edificio de la central fabril en su camino hacia la Plaza de Mayo, donde participaron del acto recordatorio del golpe militar de 1976. Los «quebrachos» se agruparon frente al edificio, aguardaron la llegada de cámaras y cronistas de TV, y -sin que nadie lo impidiera- la emprendieron a palazos contra los portones del edificio, obviamente vacío por el feriado.

Una alta fuente de la UIA dijo a este diario que «estos muchachos -que cada vez que marchan a Plaza de Mayo hacen lo mismo- deberían repasar los libros de historia: el 24 de marzo de 1976 la UIA fue intervenida igual que la CGT; la intervención se prolongó hasta el 18 de julio de 1979».

Al momento del golpe, el presidente de la entidad era Carlos Coqueugniot, el empresario metalúrgico que había firmado el convenio con la UOM que desató el Rodrigazo en junio de 1975. Tres años después asumió al frente de la UIA Eduardo Oxenford, primer presidente de la UIA normalizada durante la dictadura.

Sergio Dattilo