30 de enero 2012 - 00:00

Radicales, en alerta frente al PRO

Los principales dirigentes del radicalismo rechazaron la posibilidad de avanzar en un acuerdo con el PRO que permita competir en las elecciones legislativas de 2013, pero en el macrismo impera la idea de que todos los partidos suman para posicionar a MauMacri para las presidenciales de 2015. Uno de los encargados de contener una estampida radical hacia el PRO es el diputado nacional Miguel Bazze, quien fue tajante al señalar que la UCR y el macrismo «tienen visiones distintas» sobre el modelo de país, y aseguró que «en el radicalismo no están dadas las condiciones para ningún tipo de acercamiento por cuestiones electorales».

«El radicalismo no tiene que abocarse hoy a discutir con quién construye una nueva alianza electoral» sino a «tratar de reinstalarse como alternativa importante frente a la sociedad», explicó el legislador alfonsinista. Para el titular del comité provincia de UCR, «el PRO tiene un pensamiento liberal o neoliberal que no es el que caracteriza a la UCR, que tiene un pensamiento más vinculado a una participación seria y responsable».

Enterado de las versiones sobre contactos de dirigentes de su partido con el PRO, el ex candidato a presidente y diputado nacional, Ricardo Alfonsín, había pedido la semana pasada «que se vayan» de la UCR «los chaqueteros» que «se andan cambiando la camiseta como en un equipo de fútbol»

El malestar en la UCR se ahondó a partir de la difusión de acercamientos entre algunos intendentes radicales como Horacio «Pechi» Quiroga, de Neuquén; Héctor Gutiérrez, de Pergamino; Mario Meoni, de Junín; Aída Ayala, de Resistencia, y el mendocino cobista Alfredo Cornejo, de Godoy Cruz, con operadores políticos de Macri, como Emilio Monzó.

Alianzas

El jefe del radicalismo, Mario Barletta, intentó poner paños fríos cuando señaló que «el hecho de que un intendente hable con el jefe de Gobierno no quiere decir que haya un acuerdo político». Barletta agregó que la política de alianzas deberá ser definida por la Convención nacional del partido «en el momento oportuno» y pidió que los radicales estén «juntos y que se trabaje para lograr una mayor cohesión» y no se «termine en rupturas cuando aparecen las diferencias». El senador por Corrientes, Eugenio «Nito» Artaza, también salió esta semana a manifestar su rechazo a un acuerdo:

«Los que quieren acordar con el PRO que se afilien al PRO. La UCR no tiene nada que ver con un partido de derecha», escribió en su cuenta de Twitter. La polémica se profundizó cuando el diputado nacional Oscar Aguad le recriminó a la conducción partidaria no abrir el debate para ser «una verdadera alternativa» y el diputado Juan Tunessi lo acusó de sólo preocuparse «por defender a sus amigos del PRO».

Aguad salió luego a aclarar que no creía en acuerdos electorales de ese tipo debido a que no tenían «efectos en el tiempo». Otro de los dirigentes críticos con el PRO fue Leopoldo Moreau, que cuestionó la apertura de «casas» del Gobierno de la Ciudad en las provincias para apoyar la candidatura de Macri al recordar que «antes los comités los abrían los partidos».

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