18 de junio 2018 - 00:00

Rafecas falla contra ex JP Morgan Arbizu (hoy preso) y Gonella

Condenado por fraude, exbanquero había inventado que en venta de Editorial Ángel Estrada a la inglesa Macmillan, sus accionistas habían lavado dinero. Gonella los denunció, pero el juez los sobreseyó.

En el año 2014, el por entonces titular de la Procelac, Carlos Gonella, presentó una denuncia penal contra los accionistas y directores de Ángel Estrada & Editorial Estrada, Zsolt y Federico Agárdy, además en contra otros empleados de la firma y del banco JP Morgan, acusándolos de evasión impositiva y lavado de dinero. Se basaba Gonella primordialmente en los dichos del "presunto arrepentido" y exfuncionario del JP Morgan en Nueva York, Hernán Arbizu.

Como se recordará; Arbizu optó por asumirse como "arrepentido" ante la Justicia argentina luego de que su empleador, el JP Morgan, lo denunciara ante los tribunales estadounidenses por fraude bancario y desfalco. Había hecho desaparecer, a través de maniobras de transferencia electrónica, fondos por más de u$s5 millones pertenecientes a su cartera de clientes. Para escapar de su segura extradición y detención en EE.UU., el "arrepentido" Arbizu regresó a la Argentina y se presentó ante la Justicia vernácula alegando que sus actividades en el país del norte eran ilícitas aquí. Y para refrendar su arrepentimiento, entregó a la justicia local un listado con sus clientes, que a su vez se encargó de difundir con ayuda del gobierno de Cristina Kirchner por los medios de prensa afines a esa administración. En ese listado figuraban los Agárdy, accionistas y directores de Ángel Estrada.

No fue todo. Entre las declaraciones "arrepentidas" de Arbizu, quien en agosto de 2017 fue sentenciado a dos años de prisión en EE.UU., figuraba que la empresa Ángel Estrada había superado su crisis financiera mediante préstamos del Banco Patagonia garantizados con cartas de crédito del JP Morgan, conocidos como "back to back", pero con fondos presuntamente no declarados en cuentas offshore. Asimismo denunció que la venta de la editorial al grupo inglés Macmillan, se había realizado por un valor muy superior al declarado (u$s25 MM en vez de u$s14,5 MM). La causa recayó en el Juzgado Federal Nro. 3, a cargo de Daniel Rafecas. Los imputados Zsolt y Federico Agárdy se presentaron espontáneamente en febrero de 2014 e indicaron la falsedad de los dichos de Arbizu con el objetivo de someterse a la justicia argentina y evitar ser extraditado a EE.UU.

El juez ordenó la realización de una compleja pericia contable y que la AFIP determinara la deuda impositiva. Los peritajes oficiales determinaron que no hubo operación de lavado de dinero alguna, comprobándose que la empresa superó la crisis con el giro normal de sus negocios, sin necesidad de ejecutar ninguna carta de crédito, y que la venta a Macmillan se realizó de manera transparente, con la anuencia de todos los organismos de control que fueron debidamente informados, CNV, AFIP, etc. Por su parte, la AFIP le informó a Rafecas que no había deuda alguna que determinar, por lo que el magistrado resolvió sobreseer a los imputados por inexistencia de delito.

Mientras tanto, quien dio origen a semejante infamia- Hernán Arbizu- sigue cumpliendo su condena en una prisión de los Estados Unidos.

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