20 de diciembre 2011 - 00:00

Rajoy definió un piso de 16.500 millones de euros para ajustar en 2012

La designación de Mariano Rajoy será confirmada hoy sin inconvenientes por el Congreso, ya que el Partido Popular cuenta con mayoría absoluta.
La designación de Mariano Rajoy será confirmada hoy sin inconvenientes por el Congreso, ya que el Partido Popular cuenta con mayoría absoluta.
Madrid - Casi sin margen de acción, Mariano Rajoy trazó ayer el rumbo de ajustes con el que planea gobernar España los próximos cuatro años, y fijó como objetivo para 2012 reducir gastos por un piso 16.500 millones de euros. Podría ser mucho más, pero dijo no saber exactamente con lo que se va a encontrar.

El electo mandatario enfrentó ayer el crucial «debate de investidura», paso previo a la conformación del Gobierno que reemplazará al socialista José Luis Rodríguez Zapatero, quien deja La Moncloa casi por la puerta de atrás.

Atado a una de las pocas promesas concretas de la campaña, Rajoy anunció que sólo subirá el gasto destinado a jubilaciones, para que recuperen el poder adquisitivo tras haber sido congeladas y reducidas por el Gobierno socialista.

Advertencia

«Todas las demás partidas son susceptibles de una revisión a la baja», advirtió el líder conservador en su esperado discurso ante el Congreso de los Diputados. Hoy está previsto que reciba el apoyo de su propia bancada, el Partido Popular, que cuenta con mayoría absoluta para formar el sexto Gobierno de España en la etapa democrática.

Rajoy cifró el desempleo en un 23 por ciento de la población activa (5.400.000 personas), más del doble de la media de la Unión Europea, en un contexto de estancamiento económico.

Tras admitir la posibilidad de que este año se rebase la cifra del 6,5 por ciento del PBI, nivel comprometido por Zapatero ante la Unión Europea, el futuro presidente de Gobierno anunció que en 2012 «tendremos que reducir en 16.500 millones de euros el desfase entre ingresos y gastos».

Objetivo

Con ello, se respetaría el 4,4% del PBI comprometido para 2012. «Ése es el objetivo, ése es nuestro compromiso y a él nos vamos atener», señaló.

Pero, si el déficit es del 7%, «tendremos que recortar 10.000 millones más», afirmó, subrayando que el país no tiene tampoco una previsión de crecimiento creíble: «La única es del 2,3% para 2012 que como todo el mundo sabe no se va a cumplir», declaró.

Por todo esto, «no podemos descartar la necesidad de adoptar en el futuro nuevas medidas», avisó.

En su réplica, Alfredo Pérez Rubalcaba, su rival del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en las elecciones del 20 de noviembre, exministro del Interior y ayer jefe de la oposición, criticó que Rajoy tuvo un discurso como candidato, otro al ganar, y otro ayer. «Estamos en desacuerdo con muchas de las cosas que ha dicho aquí y también con muchas de las que creemos que va a hacer y no ha dicho», lanzó el líder de la oposición.

Ante las preguntas de Rubalcaba sobre cómo piensa obtener ingresos y reducir en 16.500 millones el déficit, Rajoy aseguró que no tiene intención de subir el IVA u otros impuestos, al no verlo razonable «por las dificultades que están teniendo las empresas y los españoles».

Entre las medidas que aplicará, enumeró la Ley de Estabilidad Presupuestaria que incorporará la obligación del limite del gasto público en todas las administraciones; culminar el saneamiento del sector financiero español y «reformas estructurales para hacer la economía más flexible y competitiva», además de la modernización de la legislación laboral. También mencionó la no reposición de los empleados estatales -salvo en servicios básicos-, modificación de los días feriados para ganar en productividad y la eliminación de las prejubilaciones.

Plazo

Adelantó que las medidas más urgentes serán adoptadas por el Consejo de Ministros el próximo 30 de diciembre.

En esa reunión, que será la segunda de su Gobierno -la primera se celebrará el próximo viernes-, se aprobará la revalorización de las jubilaciones y la prórroga del presupuesto, ya que el nuevo no será presentado hasta marzo, cuando su Ejecutivo conozca las cifras definitivas de las cuentas del Estado.

Su Gobierno acometerá también «una profunda reforma» del sector público para «rebajar costos» y eliminar duplicidades entre el Estado central y las administraciones de las 17 comunidades autónomas que forman España.

Para la coalición Izquierda Unida (IU), que duplicó sus votos el pasado 20 de noviembre, el de Rajoy fue un discurso «de trámite», porque la aprobación que le importa es «la de Angela Merkel y Nicolas Sarkozy».

Fiel a la retórica poco precisa de la izquierda, el líder de IU, Cayo Lara, sostuvo que Rajoy ofreció «continuidad» con las políticas de «recortes» iniciadas por Zapatero, «injustas» porque hacen recaer todo el peso de las mismas en la clase trabajadora y en los más desfavorecidos.

Agencias AFP, EFE y Reuters, y Ámbito Financiero

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