13 de febrero 2013 - 00:00

Rajoy, forzado a ceder al reclamo de los hipotecados

Madrid - El Congreso español aprobó ayer tramitar una iniciativa popular contra los desalojos que persigue, entre otras cosas, que si una persona no puede hacer frente a la hipoteca, la deuda quede saldada con la entrega de la vivienda.

El tratamiento fue posible gracias al cambio del voto, a último momento, del Partido Popular (PP), de Mariano Rajoy, que inicialmente había anunciado su oposición. Y se produjo poco después de conocerse el suicidio de una pareja de jubilados que iba a ser expulsada de su hogar en Islas Baleares.

La iniciativa había logrado sumar casi 1,5 millón de firmas, casi tres veces más del medio millón necesario para presentar en la Cámara baja del Parlamento español una iniciativa legislativa popular (ILP).

Tensión

La presión social de los últimos días sobre el partido de Rajoy hizo que acabara cediendo. Ayer mismo, mientras se debatía en el Congreso, cientos de personas se congregaron en las inmediaciones del recinto para exigir al PP que aceptara debatirla.

La ILP ha sido impulsada por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), que en los últimos meses ha conseguido frenar un importante número de desalojos. Miembros de la plataforma, entre ellos su vocero, fueron retirados de la tribuna de invitados del Congreso de los Diputados después que llamaron «sinvergüenzas» y «ladrones» a los diputados del PP.

A partir de ahora, la ILP se discutirá y se enmendará en la Cámara baja y de ahí pasará al Senado. Su tramitación parlamentaria no significa, sin embargo, que vaya a ser aprobada. La dación en pago es una fórmula por la que el deudor entrega su casa en pago de la hipoteca. En España se da el caso de que muchas personas desalojadas tienen que seguir haciendo frente al pago de una deuda, ya que el valor de la vivienda embargada ha caído frente al préstamo que en su día concedió la entidad financiera. Además de la dación en pago, la ILP persigue una moratoria universal para estos casos y viviendas de alquiler social.

Los desalojos se convirtieron en un drama social en una España en grave crisis económica y, en las encuestas, se encuentran entre los principales problemas que percibe la ciudadanía.

En los últimos meses se están produciendo suicidios de personas a las que el banco iba a embargar sus viviendas. Incluso, ante la presión social, algunos bancos paralizaron los operativos de personas en situaciones extremas.

Debacle

Desde el inicio de la crisis económica, hace cuatro años, más de 350.000 familias se quedaron sin hogar ante la imposibilidad de poder seguir pagando la hipoteca al banco, en muchos casos tras quedarse desempleados los cabeza de familia que ingresaban dinero en el hogar.

Ayer mismo, pocas horas antes del debate, un matrimonio de jubilados de 69 y 68 años se suicidó en la isla de Mallorca (Baleares) tras recibir un aviso de desalojo, informó una vocera de la Guardia Civil. Los primeros indicios apuntan a que los jubilados se mataron a través de una ingesta masiva de medicamentos.

En Vizcaya (País Vasco) un hombre de 56 años también se quitó la vida el lunes por el mismo motivo y dejó una nota a la familia en la que les dice que «no podía más», según informó la plataforma de ayuda a los afectados Stop Desahucios. Al fallecido le habían cortado el agua y la luz.

Agencias DPA, AFP y ANSA

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