11 de septiembre 2014 - 00:29

Raro: dos massistas se sumaron al quórum

El quórum está revuelto en la Cámara de Diputados. El Frente para la Victoria, que cuenta con 117 diputados propios, logró sentar 138 humanidades ayer pasadas las 12 del mediodía con la presencia de aliados extraordinarios: el massista Facundo Moyano, el exintendente de Lomas de Zamora en tránsito hacia el Frente Renovador, Martín Insaurrlade y hasta Ramona Puchetta, del combativo Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados que lidera Raúl Castells.

El piso del quórum para poder empezar a sesionar son 129 diputados nacionales sentados en sus bancas. El FpV que conduce Juliana Di Tullio debió sumarle, a sus 117 diputados propios, un lote de 21 aliados extra que, de permanecer en el recinto, serán determinantes para que el oficialismo convierta en ley en la madrugada de hoy el proyecto de cambio de domicilio para el pago a los bonistas que adhirieron a los canjes de deuda de 2005 y 2010.

Antes de la sesión especial, el FpV celebró una reunión de bloque. Como de costumbre, Insaurralde, primer diputado nacional por la provincia de Buenos Aires del FpV, no asistió a ese encierro. Sus compañeros de bloque lo declararon persona no grata desde que posa para las fotos junto a Sergio Massa, se pasea con su novia Jéssica Cirio en programas de espectáculo y realiza críticas constructivas a ciertas medidas del Gobierno nacional.

Insaurralde llegó ayer pasadas las 11 de la mañana. No pasó por la reunión de bloque donde Juan Cabandié y Andrés "Cuervo" Larroque ya le dejaron claras sus diferencias en cuanto a la concepción de la militancia política. Otros colegas de bloque, como el apoderado del PJ, Jorge Landau, son más pragmáticos y directamente impulsan proyectos de ley junto a Elisa Carrió para impedir el ejercicio del doble cargo: intendente en licencia y diputado nacional. Carlos Kunkel, decano de la bancada kirchnerista, apela a otro tipo de metáforas para marcar sus diferencias con Insaurralde.

Insaurralde tampoco es un víctima inocente de sus compañeros del FpV. El 29 de julio pasado envió a Sergio Oyhamburú, jefe del bloque del Frente para la Victoria en el Concejo Deliberante de Lomas de Zamora y armador sindical de su candidatura a gobernador bonaerense, a reclamar la abolición del Impuesto a las Ganancias. Una idea que replicó esta semana, con delay político, Mauricio Macri para disparar la furia kirchnerista.

Sin embargo, Insaurralde aportó ayer al quórum para habilitar el tratamiento del proyecto enviado por la Casa Rosada. Y, de acuerdo a sus colaboradores y a fuentes del bloque FpV, tenía decidido votar junto al kirchnerismo. Esa decisión, anticipada a Massa, generó roces con el exintendente de Tigre, quien abrió el cuadro en la búsqueda de su candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires hacia el jefe comunal de San Martín, Gabriel Katopodis. Los inconsistentes amagues de Insaurralde para saltar al massismo frenaron, a criterio del Frente Renovador, el pase de otros intendentes del PJ. La detención de esa sangría, sumada al crecimiento de Macri en las encuestas, enciende luces de alarma en las oficinas porteñas de Rodríguez Peña 80, donde Massa advirtió que el próximo año habrá tres precandidatos oficiales a la gobernación y una sola lista de candidatos a diputados nacionales. Allí deberán acomadarse figuras como el radical Gustavo Posse (San Isidro) y los peronistas Jesús Cariglino y Mónica López, quien viajó la semana pasada al Vaticano para una audiencia con el papa Francisco.

Facundo Moyano también generó sorpresa al habilitar el debate del Frente para la Victoria, en disidencia con el Frente Renovador de Massa, que cuenta con proyecto propio, fuente de inspiración de los cambios que introdujo el FpV en el Senado, como incluir a Francia como sede opcional de pago y conformar una comisión bicameral que revise la evolución de la deuda soberana. Moyano no sólo se diferenció de Massa, a quien proclama como su candidato a presidente, sino también del canillita Omar Plaini, su compañero del bloque por la Cultura, la Educación y el Trabajo.

El Movimiento Popular Neuquino, que en el Senado había desdoblado sus votos (Lucila Crexell a favor y Guillermo Pereyra en contra) aportó ayer a sus tres legisladores nacionales para el quórum: Alicia Comelli, María Inés Villar Molina y Adrián San Martín, de la facción opositora del petrolero Pereyra. Otra grata sorpresa para el quórum del FpV llegó con los diputados de Río Negro alineados con el gobernador Alberto Weretilneck, quien desembarcó hace semanas en el Frente Renovador de Massa. La perla para el kirchnerismo llegó con el radical bonaerense Eduardo Santín, embajador de Leopoldo Moreau en el recinto, quien se sumó al lote de votos a favor del proyecto de la Casa Rosada para evitar el "default" selectivo.

Como en cada votación, los siete legisladores del Frente Cívico de Santiago del Estero de Gerardo Zamora, tres de Nuevo Encuentro de Carlos Heller y uno del PJ La Pampa terminaron de definir el mapa de aliados. En cambio, el peronista Francisco de Narváez, cuyo principal operador, Gustavo Ferrari, trabaja como asesor de Daniel Scioli, anticipó su rechazo tajante al proyecto de ley del Poder Ejecutivo Nacional.

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