8 de mayo 2009 - 00:00

Rascacielos en Madrid, otras víctimas de la crisis

Madrid - Los rascacielos más altos de la capital española son lo último en diseño, pero no por eso las cuatro torres levantadas al final del Paseo de la Castellana lograron sortear la crisis financiera. Los datos son elocuentes: de los más de 110.000 metros cuadrados de superficie destinada a oficinas que salieron al mercado de alquiler durante 2008 o saldrán a lo largo de este año, los propietarios de las cuatro torres sólo han logrado alquilar 24.000 metros cuadrados, es decir, una quinta parte del total.

La primera en comercializarse fue la Torre Espacio, que, con más de 230 metros de altura y 56.250 metros cuadrados, salió al mercado en el primer semestre de 2008. La empresa propietaria ocupó cerca del 45%. Luego, embajadas como la canadiense, la austríaca o la británica, bufetes de abogados y otras compañías trasladaron sus oficinas a este edificio, abarcando más de la mitad del espacio disponible. Quedan, entonces, unos 9.000 metros cuadrados por alquilar.

La torre más alta, con 250 metros de altura, albergará en sus más de 60.000 metros cuadrados de superficie las oficinas de la entidad financiera propietaria del edificio, Caja Madrid.

La Torre Sacyr Vallehermoso alberga en sus 236 metros de altura un hotel de cinco estrellas que ocupa hasta la planta 31 (el 60% del edificio). Siguen disponibles para el alquiler de oficinas 21.386 metros cuadrados.

La Torre de Cristal aún está sin terminar. De casi 250 metros de altura, saldrá entera al mercado y engrosará la superficie en alquiler con sus 60.000 metros cuadrados, que ya están empezando a comercializarse.

«La demanda de oficinas cayó por la situación económica», señaló Ángel Estebanz, directivo de la consultora inmobiliaria Aguirre Newman, que también atribuyó el retroceso a que salieron al mercado muchos metros cuadrados de oficinas en un período reducido. A su juicio, sin embargo, estos edificios no tendrán problemas de ocupación a medio plazo, debido a su «buena ubicación», que atraería a inquilinos de perfil alto, como entidades financieras, organismos públicos, consultoras o bufetes jurídicos.

Todo ello, a pesar de las rentas que cobran al mes los propietarios de las torres, que oscilan entre los 36 y los 45 euros por metro cuadrado (de u$s 47 a u$s 60), a lo que se suman gastos y los alquileres de estacionamientos.

El director de productos de oficina de la consultora Jones Lang Lasalle, José Miguel Setién, coincide con Estebanz al asegurar que se trata de un producto «de buena calidad», con una superficie en alquiler que «no es tremenda» y que en otro momento se habría absorbido con «demasiada facilidad». Por ello, culpó de la falta de inquilinos «al difícil momento actual» que provoca que el sector se mueva en un escenario «bastante conservador».

Agencia EFE

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