23 de abril 2013 - 00:00

Raúl Carnota: un largo paseo por el pasado musical

Raúl Carnota: “Folklore es un término que proviene del alemán y está mal aplicado. Acá se lo adjudicó, por una cuestión de mercado, solamente a una música y unas danzas que tenían que ver con lo rural”.
Raúl Carnota: “Folklore es un término que proviene del alemán y está mal aplicado. Acá se lo adjudicó, por una cuestión de mercado, solamente a una música y unas danzas que tenían que ver con lo rural”.
Para muchos, Raúl Carnota es sinónimo de folklore. Porteño de Almagro, habitante de diferentes barrios de la ciudad, residente por un tiempo en los Estados Unidos, investigador y curioso de la música de herencia nativista, él prefiere sin embargo evitar esa palabra. "Es que folklore fue tomado del alemán y mal" dice-. "Porque en el origen de la palabra, 'saber del pueblo', folklore es todo. Y acá se lo adjudicó, por una cuestión de mercado, solamente a una música y unas danzas, las que tenían que ver con lo rural".

Con una amplia historia a cuestas como autor, compositor y cantante, con varios discos con su firma, pero además como guitarrista en proyectos propios y ajenos Carnota trabajó, por ejemplo, con Mercedes Sosa-, también prefiere evitar la palabra cantautor. "Lo que no me gustan, me parece, son los rótulos. Cantautor es el tipo que escribe y canta sus propias canciones. Yo hago temas de otros muchas veces, y también ocurre que mis composiciones no sean interpretadas por mí". Dialogamos con él:

Periodista: Su próxima serie de conciertos estará basada en temas de otros autores.

Raúl Carnota: Así es. El 2 de mayo y durante todo el mes vamos a hacer un ciclo de los días jueves que se llamará "Versiones". Será como un homenaje a autores que admiro, sin preocuparme por el género al que pertenecen. Y ahí puede haber un tema de Caetano Veloso o una pieza en euskera (vasco), algo que tiene que ver con mi tradición familiar. Esto va a ocurrir en el Club Atlético Fernández Fierro y serán cuatro conciertos casi completamente diferentes. Cada jueves estarán, además de mi voz y mi guitarra, un grupo de invitados también rotativos. La lista es muy larga pero es gente tan importante que vale la pena mencionarla: Marcelo Chiodi, el Mono Izarrualde, Matías González, Rodolfo García, Lorena Astudillo, Willy González, Eduardo Spinassi, Amílcar Ábalos, Daniel Maza, Lilian Saba, Facundo Guevara, Daniel Homer, Silvina Orozco, Pablo Fraguela, Teresa Parodi, Franco Luciani, Lisandro Aristimuño y Bruno Resino. Con varios de ellos he trabajado mucho; con otros nos hemos cruzado en alguna circunstancia. Pero, como le decía, es toda gente muy valiosa con la que será muy bueno compartir ese escenario.

P.: ¿Se imagina un disco en vivo de estos conciertos?

R.C.: La verdad, no. Yo he hecho algunos discos en vivo. Alguno, muy inesperadamente, como aquel de "Sólo los martes" que surgió de unos conciertos que hicimos en un lugar que se llamaba Oliverio Allways en el hotel Bauan con Rodolfo Sánchez y Eduardo Spinassi. Otro, precisamente el último que edité, "Runa", tomado de una actuación en la Peña del Colorado. Pero cuando pienso en mi próximo disco, me pasa otra cosa por la cabeza. Quiero hacer un álbum yo sigo pensando en términos de álbum y en que cada uno tenga un concepto y no sea solamente una suma de canciones- que no incluya ninguna canción ligada a lo rural. Será todo muy urbano. Aunque, por el momento, no tiene fecha concreta y es solamente una idea.

P.: Hablábamos al principio de que su nombre se asocia básicamente al folklore. ¿Cómo llegó a esa música siendo usted, justamente, un habitante de la ciudad?

R.C.: Cuando nosotros empezamos con el trío en la década del '80 con Sánchez y Spinassi, éramos un rosarino (Eduardo) y dos porteños (Rodolfo y yo). Éramos unos infiltrados en el folklore; tanto que el querido Rodolfo había sido baterista en un grupo de rock que se llamaba Los Siderales. O sea que lo más lógico en ese momento hubiera sido que hiciéramos rock and roll, porque además que era la música que más escuchábamos. Así que siempre nos movimos en un terreno que no es muy popular, poniendo instrumentos no habituales, haciendo arreglos que podían tener como referencias a Manolo Juárez o al Chango Farías Gómez mucho más que al folklore clásico.

P.: Esa complejidad que se advierte en muchas de sus interpretaciones, ¿tiene que ver con su formación musical?

R.C.: Mi formación es muy relativa. Prácticamente soy un autodidacta. Mi profesor, por poco tiempo, fue Oscar Taberniso. Él me enseñó a escribir música y algunas nociones de armonía. El resto es todo de mi cosecha y lo fui haciendo a medida que iba trabajando. En todo caso, y eso me lo dijo una vez Willy González cuando se sumó en un trío con Sánchez y conmigo, que lo que percibía, más que una cuestión técnica, era un modo particular de respirar. A lo mejor esté sobre todo ahí la particularidad de lo que hago.

P.: ¿Dedica tiempo a la docencia?

R.C.:
No mucho. No es lo que más me gusta hacer. He tenido alumnos, por supuesto, pero ya no. Lo que si hago cada tanto, como me pasó hace poco en Chubut, es dar talleres intensivos de pocos días pero muchas horas, y siempre para gente con alguna formación previa.

P.: ¿Se considera un artista metódico?

R.C.: No, para nada. A veces me preguntan cuál es mi método para componer, y lo único que puedo responder es que no tengo ningún método. Yo compongo lo que se me ocurre y cuando se me ocurre. Así, me van quedando y a lo mejor, alguna vez formen parte de un disco- temas que no he grabado ni ha cantado nadie porque no se corresponden con el disco en el que estoy trabajando en ese momento. Una sola vez en mi vida compuse un tema por encargo. Fue mientras vivía en los Estados Unidos en el año '96. Me llamó Polo Román para pedirme algo para Los Chalchaleros y yo le escribí una zamba que se llama "De ausencias".

P.: ¿Por estos días está completamente dedicado a estos próximos conciertos en el C.A.F.F.?

R.C.
: Esto conlleva cierta complejidad porque son un montón de canciones y, sobre todo, un montón de gente, con lo que implica inclusive en términos prácticos. Pero cuando surgen presentaciones, sigo trabajando en trío con Facundo Guevara y Pablo Fraguela, solo yo con mi guitarra, o como invitado de Teresa Parodi, con Juancho Perone y Jorge Giuliano.

Entrevista de Ricardo Salton

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