- ámbito
- Edición Impresa
Reabre Wall St. atento al plan de Obama para crecer
Barack Obama
Esta semana los inversores estarán atentos a los próximos anuncios de Barack Obama sobre nuevos estímulos fiscales. Se especula con que mañana presente al Congreso un plan de rebajas fiscales para las pequeñas y medianas empresas con el fin de incentivar la investigación y el desarrollo. Este proyecto insumirá unos u$s 100.000 millones durante la próxima década.
Como anticipo ayer Obama anunció un programa de infraestructura de u$s 50.000 millones en seis años para mejorar y ampliar la red de carreteras, los aeropuertos y poner en marcha el tren de alta velocidad.
Los analistas temen que el nivel de receptividad a este plan vaya a ser escasa y si además Obama no se apura en hacerlo corre el riesgo que el Congreso paralice el plan tras las elecciones de noviembre. Todas las encuestas apuntan a una severa derrota del Partido Demócrata por no poder sacar a la economía de la recesión tras haber lanzado un estímulo fiscal de u$s 800.000 millones. De modo que la tesis de un grupo de economistas encabezados por Paul Krugman (premio Nobel 2008) que sostuvieron que el plan inicial era demasiado reducido parece darles la razón. Aquellos que decían que el estímulo era demasiado grande y que conduciría al desastre, vía tasas de interés exuberantes e inflación disparada, no encuentran explicaciones al momento económico de EE.UU.
Para Krugman «las verdaderas lecciones de 2009 y 2010 son que las historias de miedo sobre el estímulo fiscal son falsas y que el estímulo funciona cuando se aplica. Pero no se aplicó a una escala suficiente. Y necesitamos otra ronda».
De todos modos el mercado se pregunta quién va a pagar la próxima ronda ya que los déficits fiscales y la acumulación en forma de stock de deuda llegó a niveles verdaderamente estratosféricos. El costo de financiación según el bono del Tesoro a 10 años está en niveles muy bajos y la demanda de activos de renta fija norteamericana sigue siendo elevada.

