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Reacción: Fellner, candidato, denunció “trasfondo político”
Eduardo Fellner, Milagros Sala, Carlos Santillán
El malestar por las carencias inobjetables que atraviesa el distrito -el déficit habitacional es sólo uno de sus costados- se ve además fogoneado ahora por la campaña electoral, a poco menos de tres meses de los comicios que definirán la sucesión del justicialista Walter Barrionuevo y en los que se jugará la gobernación un hombre clave del kirchnerismo: el actual titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner.
Esa carrera tendrá una primera parada el próximo domingo, de la mano de las internas abiertas, simultáneas y obligatorias que definirán candidaturas municipales.
En cambio, las principales postulaciones ya fueron consensuadas. Por el PJ, precisamente Fellner buscará volver a calzarse el traje de gobernador (Barrionuevo irá por la Senaduría), frente a la aspiración del diputado radical Mario Fiad.
En el caso de la localidad del departamento Ledesma, donde ayer reinó la tragedia, el actual intendente, Jorge Ale, pretende en las internas del domingo convertirse en el postulante a jefe comunal del Frente para la Victoria en los comicios provinciales del 23 de octubre. Hoy por hoy, Ale completa el mandato del actual diputado nacional Marcelo Llanos.
Ayer, en una conferencia prensa junto a Barrionuevo, Fellner aseguró con dureza que «a horas de la veda electoral para las internas del justicialismo en Jujuy sucede esto, donde algunos sectores aprovecharon la necesidad de la gente para sacar rédito político». «Los hechos tienen claramente un trasfondo político y mediático, donde algunos usaron la necesidad de la gente de tener un terreno y casa propia con un claro objetivo, que son las futuras elecciones de agosto y octubre», agregó.
A Fellner, en rigor, no le son ajenos los escenarios de efervescencia social. De hecho, una escalada de virulentas protestas motorizada por el aquel entonces combativo dirigente de la Corriente Clasista y Combativa Carlos «Perro» Santillán derivó en una dura crisis política y social que terminó con la renuncia del mandatario justicialista Carlos Ferraro en 1998. Esa salida por la puerta de atrás abrió el paso a un Gobierno de transición hasta 1999 de Fellner, por aquellas horas presidente de la Legislatura.
Luego, las urnas le concedieron otros ocho años de gestión (reelección mediante en 2003) hasta 2007.
Hoy, la vuelta al pago lo encuentra desde ese año como presidente de la Cámara de Diputados de la Nación.
Nueve gobernadores
Pero el capítulo Ferraro-Fellner fue el cierre de un delicado historial institucional en Jujuy, que contó en once años con nueve gobernadores, cuatro de los cuales debieron abandonar el cargo antes de tiempo por las protestas sociales.
La Corriente Clasista y Combativa jugó un papel fuerte en esa escalada de protestas, con el «Perro» Santillán a la cabeza de las estocadas gremiales y de movimientos sociales durante la década del noventa.
Años después cobró relevancia la líder de Tupac Amaru, Milagro Sala, una piquetera con lazos con el kirchnerismo que cuenta con un currículum violento cargado de cortes de ruta y de tomas de edificios públicos, a la par de la organización de un virtual Estado paralelo en Jujuy con el manejo de fondos millonarios para la construcción de viviendas sociales.
En el marco de una dura interna, Santillán -hoy titular de la Comisión de Derechos Humanos de la capital jujeña- castigó meses atrás a Sala. «Desvirtúa la protesta social», dijo.
Por de pronto, sigue siendo hoy una constante la postal de protestas sociales y gremiales -con consignas salariales y de mayor asistencia social- en la provincia norteña, signada por indicadores sociales preocupantes y una recurrente dependencia de los fondos de la Casa Rosada, que la obligan a hacer incluso malabares financieros mensuales para pagar salarios.


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