La CGT intentará iniciar su reconstrucción esta semana tras el estallido interno que provocó el enfrentamiento entre Hugo Moyano y el Gobierno. Los sectores distanciados del camionero y prestos a retomar el vínculo institucional con el Ejecutivo se reunirán mañana en la sede del gremio de Sanidad para explorar alternativas de continuidad bajo una nueva conducción para la segunda mitad del año. En las charlas internas los involucrados hablan de una inminente "CGT Deán Funes", por el emplazamiento de la cumbre.
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El convite, pautado para las 16, incluirá a unos 14 secretarios generales que integran el Consejo Directivo de la central sindical y que le dieron la espalda a Moyano en la marcha del 21 de febrero. Aquella protesta había tenido como antecedente una reunión del cuerpo colegiado que, según Moyano, exhibió una mayoría de miembros a favor de la convocatoria. Ese número no incluyó, sin embargo, a los sectores con mayor peso: los "gordos" de los grandes gremios de servicios; los "independientes" de permanente diálogo con la Casa Rosada, y los sindicatos del transporte automotor de pasajeros, entre otros.
El eje de la cumbre de mañana serán esos grupos. A la cabeza estarán los anfitriones, Carlos West Ocampo como líder nacional de Sanidad y Héctor Daer, jefe del gremio en el área metropolitana y miembro todavía del triunvirato de conducción de la CGT, ambos referentes de los "gordos" junto con Armando Cavalieri, de Comercio, otro invitado estelar. También concurrirán los "independientes" Gerardo Martínez (albañiles, Uocra), Andrés Rodríguez (estatales de UPCN) y José Luis Lingeri (Obras Sanitarias). Los dos grupos, aún con chisporroteos y desconfianzas mutuas, actúan en tándem en las negociaciones abiertas con el Gobierno por un rebalanceo de los desembolsos a favor de las obras sociales sindicales.
Se trata de los mismos dirigentes que se habían reunido en Sanidad a principios de febrero para marcar diferencias con Moyano en la previa a la movilización a la avenida 9 de Julio, y que después de conversar entre ellos recibieron a los ministros de Trabajo, Jorge Triaca, y de Salud, Adolfo Rubinstein, para dar inicio a las conversaciones sobre los recursos de la seguridad social. En aquella oportunidad estuvieron también Víctor Santa María, de los encargados de edificios (Suterh), luego de un breve acercamiento a Moyano, y representantes de otros sindicatos como la Unión de Docentes Argentinos (UDA) y el de Alimentación.
La novedad será la incorporación al grupo de los principales dirigentes del transporte: Roberto Fernández, por la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y Omar Maturano, de los maquinistas de trenes de La Fraternidad. Será clave para los gremios dialoguistas contar con los únicos sindicatos capaces en soledad de garantizar la contundencia de un paro nacional de actividades.
Los participantes analizarán los resultados de la marcha de Moyano y sus aliados, entre los que se cuentan las dos CTA, la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP, como nucleamiento de movimientos sociales) y un puñado de gremios de la CGT como la Asociación Bancaria y otros de la Corriente Federal (CFT).
No estarán mañana pero se da por hecho que terminarán por abrevar en el espacio negociador otros grupos internos de la CGT como el sello ultraoficialista 62 Organizaciones, a cargo de Ramón Ayala, sucesor de Gerónimo Venegas en el sindicato de rurales (Uatre) y el Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA) que orientan el taxista Omar Viviani y el ferroviario Sergio Sasia.
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