26 de enero 2018 - 23:58

Recambio de la mitad de Cámara Federal, bajo la lapicera de Macri

CON LA RENUNCIA DE HORACIO CATTANI QUEDAN TRES VACANTES EN ESTRATÉGICO TRIBUNAL DE COMODORO PY - Consejo de la Magistratura apunta a abrir nuevo concurso para Sala II o trasladar a un juez. Lo discutirá 8-2. Mayoría oficialista avalará continuidad de Bruglia. Presidente debe elegir un candidato para enviar al Senado.

Anticipo. El 27 de noviembre, Ámbito Financiero reveló que el juez Horacio Cattani (abajo) padecía Alzheimer y su alejamiento del cargo era irreversible. Se sumaba a dos vacantes arrastradas: una desde 2008 y otra por jury.
Anticipo. El 27 de noviembre, Ámbito Financiero reveló que el juez Horacio Cattani (abajo) padecía Alzheimer y su alejamiento del cargo era irreversible. Se sumaba a dos vacantes arrastradas: una desde 2008 y otra por jury.
El Gobierno publicó ayer en el Boletín Oficial la aceptación de la renuncia a su cargo del juez Horacio Cattani, histórico miembro de la Cámara Federal y el más antiguo en los tribunales de Comodoro Py. Con efectos al 1 de febrero, la salida del magistrado se debe a que padece una grave enfermedad neurodegenerativa que ya lo forzó a atravesar una extensa licencia de más de un año y medio. Pese a que lo irreversible de la situación ya era conocida en ambientes judiciales, la formalización de su alejamiento pone al descubierto que la mitad de los seis cargos de camaristas que deciden sobre causas penales federales están vacantes. El presidente Mauricio Macri podrá ahora definir los nombramientos para cubrir tres lugares clave.

El 27 de noviembre pasado, Ámbito Financiero había alertado que el tribunal ingresaba en una etapa crítica en su integración luego de la destitución de Eduardo Freiler y tras revelar que Cattani padecía Alzheimer, lo que era un secreto a voces en Retiro. En la Sala I quedó un solo juez titular, Jorge Ballestero, a quien el Gobierno azuzó también con una posible investigación en su contra tal como hizo con Freiler. Leopoldo Bruglia, nombrado por la mayoría oficialista del Consejo de la Magistratura, fue designado interinamente para cubrir al juez Eduardo Farah tras su sorpresiva salida (por diferencias con sus pares) de la suplencia que hacía en ambas salas de la Cámara, en julio de 2016. Antes de fin de año, le pidió al órgano de selección y remoción de jueces que extienda su traslado de manera definitiva desde el Tribunal Oral Federal N°4, algunos pisos más arriba que su actual despacho. En la Sala II, además de Farah, revistaba como titular Martín Irurzun que además es presidente del Tribunal que revisa las decisiones de los 12 juzgados federales de instrucción, en materia de corrupción, narcotráfico y delitos complejos. La imposibilidad del regreso a la actividad de Cattani había motivado que se sucedan los pedidos de licencia, cuyo otorgamiento había sido solicitado por miembros opositores dentro del Consejo, que es el que debe definir cómo avanzan los concursos para nominar a los nuevos integrantes. Son tres sitiales estratégicos, sobre todo porque en la práctica regulan el "humor" de Comodoro Py y envían señales a los magistrados con la confirmación o rechazo de sus decisiones.

Hasta ahora sólo se había planificado un nombramiento -que requiere aprobación de los dos tercios del Senado- de la vacante que desde 2007 cubría Farah. Era el sillón que ocupó hasta ese año Gabriel Cavallo, que se dedicó a ejercer como abogado de la matrícula para casos resonantes. Esa terna fue elevada en noviembre de 2017 por el Consejo directo al escritorio de Macri. El concurso 212 definió que el presidente debe escoger entre el juez de tribunal oral Julio Cesar Báez, el abogado Domingo Esteban Montanaro, y el secretario Mariano Llorens para ocupar ese puesto y remitir el pliego del candidato a los senadores. Este último es quien suma las mayores chances para desembarcar en el cargo luego del trámite parlamentario.

Bruglia también depende del oficialismo, pero específicamente del bloque mayoritario en el Consejo, para quedarse en la Sala I. A su favor, los legisladores de Cambiemos, jueces y abogados que lo integran ya aprobaron un traslado definitivo para la Cámara Federal de Casación Penal, donde se mudó Carlos Mahíques luego de haber sido fugazmente ministro de Justicia de María Eugenia Vidal. El movimiento, que sirve de antecedente, había sido cuestionado, incluso dentro de tribunales, dado que no se atravesó el proceso de concursos fijados por la Constitución. Esa decisión quedará pendiente para las primeras sesiones del Consejo que este año, a causa de la feria, todavía no debutó. El Poder Ejecutivo podrá hacer valer su peso allí a través de su representante, Juan Bautista Mahíques, o de una de sus espadas, el diputado Pablo Tonelli. El tándem Irurzun- Bruglia fue clave para definir el voto que llevó a la cárcel a Julio De Vido y que colocó a la prisión preventiva contra exfuncionarios como una de las vedettes judiciales de 2017. Los guarismos indican que Bruglia podrá mudarse definitivamente a la Cámara Federal.

La salida formal de Cattani también forzará a tomar una decisión sobre la apertura de un concurso especial para cubrir su despacho. Sin embargo, la experiencia del anterior proceso de selección dispara alarmas: fue iniciado en 2008 y por desacuerdos políticos y por la naturaleza del cargo se extendió por casi una década.

Normativamente es improbable que se reabra el concurso N° 212. Ya está en manos de Macri. Sin embargo, la cuestión será definida por la Comisión de Selección del Consejo, cuya primera reunión está prevista para el 8 de febrero. Desde el Consejo hicieron saber que apuntarán a abrir un nuevo concurso con la esperanza de que no se dilate en el tiempo su definición. O eventualmente aplicar un traslado, similar al caso Bruglia.

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