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Reclamar cargos, el nuevo debate de gremios oficialistas
El nuevo escenario de planteos será la sede de la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA), que, como anticipó este diario, servirá para un agasajo para el jefe de Gabinete y su compañero de fórmula, Martín Sabbatella, tal como sucedió a mediados de julio, antes de las primarias que consagraron ganador al binomio. Desde la Mesa Sindical que respalda al oficialismo le confirmaron a este diario que habrá sugerencias a Fernández de parte de algunos dirigentes para lograr espacios en su posible equipo de funcionarios. Y, al igual que con Scioli, las butacas más codiciadas son las de los ministerios provinciales de Trabajo y Salud, si no al frente de las carteras en espacios a nivel de secretarías.
El reclamo, sin embargo, no es uniforme en la CGT oficialista, que preside Antonio Caló. Aunque el metalúrgico y algunos de sus aliados más próximos, como el taxista Omar Viviani, alimentan ambiciones de posibles cargos ejecutivos, otros dirigentes, como los "independientes" Gerardo Martínez (anfitrión de mañana), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Andrés Rodríguez (estatales) y los "gordos" Armando Cavalieri (Comercio) y Carlos West Ocampo (Sanidad) desdeñan ese tipo de gestiones.
La tesis de estos grupos es que el sindicalismo peronista tiene poco por ganar con la visibilidad de cargos en Trabajo o Salud. Un ejemplo que recuerdan es el del manejo que tuvo durante años Hugo Moyano en la Superintendencia de Salud a través de funcionarios que le reportaban de manera directa. Aunque hubo beneficios tangibles para el camionero y sus aliados, también hubo severos cuestionamientos en la interna sindical que, de hecho, aceleraron la ruptura en dos de la CGT. Otro factor que tienen en cuenta es la alternativa concreta de adopción de medidas impopulares en una primera etapa de gestión de Scioli, que salpicarían de forma inevitable al ocasional funcionario de extracción gremial.
La modalidad preferida de "independientes" y "gordos" es, desde hace décadas, ejercer presión sobre los funcionarios técnicos sin necesidad de ocupar directamente esos sillones. Esos mismos sectores cuestionan por lo bajo a Caló y Viviani -que logró la postulación como quinto candidato a diputado nacional por el FpV en la Capital Federal- por su aparente interés por cargos ejecutivos. Y explican sus intentos en la preocupación frente a un escenario de reunificación de la CGT, en el que podrían perder peso relativo.


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